Bar Rafaeli y su madre se han visto salpicadas por esta polémica desde hace varios años. Por fin, se ha conocido la sentencia definitiva.


Bar Rafaeli se ha convertido en noticia por un asunto que nada tiene que ver con su trabajo o con su vida sentimental, sino con problemas con la justicia. Tras un tiempo en el ojo del huracán por supuestos delitos de evasión fiscal, ahora se ha hecho firme la sentencia en su contra en la que se acusa a ambas de evadir impuestos por un total de 2,2 millones de euros. Ha sido la corte de Tel Aviv la que ha anunciado la resolución: a Bar le imponen una multa que supera el millón de euros y 9 meses trabajos comunitarios y a su madre, Tzipi, le han condenado a entrar en prisión. Tanto es así que, según se ha conocido, su progenitora ha sido condenada a 16 meses de cárcel.

Algo que no ha resultado del todo llamativo si se tiene en cuenta que la madre de Bar se ofreció ante la Fiscalía General de Israel para entrar ella en vez de su hija, ya que la situación personal de la modelo era delicada. De hecho, acababa de dar a luz a su tercer hijo, una circunstancia familiar por la que su progenitora quería evitar a toda costa que pasara por ese trago. Será la próxima semana cuando Tzipi deba ingresar en prisión, en vez de su hija para quien el tribunal israelí solicitaba una condena de 18 meses de cárcel.

Bar rafaeli

Tzipi ejerce como agente artística de la modelo, sin embargo, se desconoce cuál será su futuro laboral una vez que abandone la prisión. Ella misma ha admitido a través de un acuerdo su culpabilidad, por lo que desde ahora su vida ha dado un giro de tuerca que su entorno sí se esperaba. La noticia llega después de que la madre de Bar Rafaeli fueran acusadas de no pagar a la Agencia Tributaria de Israel los impuestos pertinentes tras ganar 7,2 millones de dólares entre los años 2009 y 2012.

Bar Rafaeli y Leonardo Dicaprio

Aunque la maniquí se justificó con que entonces no vivía en el país, sino en Estados Unidos, lugar en el que, según ella, residía cuando tenía una relación sentimental con su expareja, Leonardo Dicaprio. Por ello, no declaró sus ingresos en Israel, sin embargo, su argumento no convenció en absoluto a la Fiscalía, que considera que Bar Rafaeli usaba su relación intermitente para intentar tapar este hecho y es que, a pesar de que el actor y ella estuvieron juntos desde 2006 hasta el año 2011, justo en el 2009 hubo un impasse entre ellos.

Estos hechos se remontan a más de una década atrás, no obstante, esto no les ha librado de la justicia. La modelo, de momento, está previsto que comience los trabajos comunitarios a partir de la semana que viene, al igual que su madre, quien deberá de hacer frente a su condena a partir de ese momento. Y es que, según ellos, no residía en el país norteamericano, ya que no tenía allí ni domicilio fiscal ni tampoco propiedades que avalen su argumento.

 

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Según se ha publicado, Bar Rafaeli supuestamente residía en Israel mucho más del tiempo declarado y, además, rentaba pisos en los que figuraban como inquilinos familiares como su hermano o su madre. Por otro lado, cabe destacar que Tpizi evitó declarar el dinero que su hija obtuvo con algunos trabajos, así como operaciones financieras, lo que ahora les ha puesto en el disparadero.

Su vida personal sí le sonreía

En medio de todo este largo proceso, Bar Refaeli y su marido, el empresario Adi Ezra, le dieron la bienvenida a su tercer hijo en Tel Aviv, David. El pequeño se convertía así en el mejor compañero de juegos de sus hermanas, Liv, de 3 años, y Elle, de 2. La feliz noticia se hizo pública unos días después de que la modelo diera luz y una vez que ya se encontraba en casa con el recién nacido.

Era la propia presentadora de Eurovisión la que compartía la noticia con sus seguidores a través de una imagen en la que aparecía de lo más natural minutos antes de verle la carita a su hijo pequeño. «Así es como se ve el verdadero glamour. El tercer bebé en tres años y medio. La familia es todo. La vida es maravillosa«, indicaba.