Sharon Stone, de 61 años, recibió un premio en Madrid. Llegó tan tarde a la cita que la prensa decidió responder a su desplante con un plantón.


Sharon Stone ha visitado Madrid y ha demostrado que sigue siendo una súper estrella. Y no precisamente por mostrar las estupendas piernas que la catapultaron a la historia del celuloide en ‘Instinto básico’. Más bien por su falta de puntualidad en la entrega de los III Premios de Harper´s Bazaar, donde ha recibido el galardón “Actitud Icono Internacional”.

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El plantón a Sharon

La prensa gráfica esperaba a la actriz desde las 19:15 de la tarde. Es la hora a la que estaban convocados los fotógrafos y cámaras de televisión para el ‘photocall’. A las 20:00 ya estaba todo listo para recibir a la gran estrella, que no apareció hasta pasadas las 21:00 horas, lo que provocó el enfado de los periodistas. El pasado 5 de noviembre no paró de llover en la capital, por lo que la larga espera acabó colmando la paciencia de los profesionales de los medios. Ante el desplante de la actriz, la prensa gráfica decidió darle plantón.

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Acompañada de su hijo mayor

A su llegada al Palacio de Santoña, donde tuvo lugar el evento, Stone estuvo acompañada de uno de sus tres hijos, Roan Joseph Bronstein, que adoptó durante su matrimonio con el editor estadounidense Phil Bronstein. Vestida con un conjunto de chaqueta y pantalón negro con detalle extra grande en blanco, salió del coche que la condujo al centro de Madrid al más puro estilo Hollywood: repartiendo besos y sonrisas y posando con gusto ante las pocas cámaras que permanecieron dispuestas a inmortalizarla.

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«Es fantástico estar en la cresta de la ola»

Stone ha asegurado que no se considera un icono, pero no cabe duda de que, a sus 61 años, lo sigue siendo. Mantiene intacta la belleza que la llevó a la fama internacional como mito erótico de los 90. Ahora se mantiene alejada de aquel ritmo frenético de trabajo en la Meca del cine. Pero guarda un recuerdo maravilloso de sus años de gloria. «Las carreras son como las olas», ha dicho. «Ninguna carrera sube y se queda ahí para siempre. Es fantástico estar en la cresta de la ola, cuando te da el sol en la cara y eres feliz. Ahora, estar de nuevo en las portadas de las revistas es maravilloso. Y muy divertido, porque tengo el mismo equipo de estilistas que he tenido durante toda mi carrera».

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