Cecilia Gómez ha vivido un auténtico drama por culpa de los dolores y las operaciones. Tiene que decir adiós a su vida antes de comenzar esta dura batalla por recuperar la salud. La bailaora tiene que ser una mujer nueva, distinta a quien era hace cuatro meses. Vea su entrevista


Cecilia Gómez no atraviesa una buena época, a pesar de estar comenzando a ver la luz al final del oscuro túnel en el que se ha visto inmersa al ver cómo su vida cambiaba de la noche a la mañana. La culpa la tiene unos fuertes dolores en cuello y espalda que le han hecho pasar por quirófano hasta en cinco veces en los últimos meses, obligándola a hacer un parón en su carrera y reconstruir su vida desde cero, como así ha destacado con todo lujo de detalles al narrar una temporada personal que califica como una pesadilla de la que, por suerte, comienza a despertar. “Cuatro meses ya. Parecía que todo en un principio iba a ir bien. De hecho, la operación está fenomenal, ha sido un éxito, pero a las pocas semanas remitió el dolor y la verdad es que han sido unos meses muy complicados, muy duros”, reconoce la bailaora, que aún tiene camino por delante que recorrer para recuperar la salud y la normalidad.

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Cecilia Gómez ha explicado cómo se le fueron complicando las cosas desde que entrase en el quirófano para paliar los fuertes dolores de cuello y espalda que le impedían llevar una vida con normalidad: “No sabíamos que teníamos también otro problema. El dolor era constante y entré en el quirófano con cefaleas crónicas, con neuralgias. Y ten en cuenta que al final era una zona que estaba muy sensible, era un posoperatorio y bueno, los tejidos a flor de piel. Así que cuando remitió el dolor vino multiplicado por mil”, recuerda cómo su operación se convirtió en una espiral de dolor de la que aún trata de salir, aunque ahora confiesa que está mejor, pues lo ha llegado a pasar realmente mal: “Entré en la unidad del dolor. Yo llegué allí ya pidiendo morfina o lo que hiciera falta, que me arrancara la cabeza, porque es verdad que cuando es un martillo ahí constante, se te pasan por la cabeza mil cosas. Pero bueno, entré allí como pude. Enseguida vieron las condiciones a las que llegué. Me hicieron bloqueos, me mataron nervios, hemos empezado con psicólogo, con rehabilitación. Bueno, pues todo, todo en equipo para salir adelante y que esto quede como una anécdota”, ansía la bailaora.

Pero Cecilia Gómez no solo ha sufrido por estas cuestiones de salud por el dolor que le acompañaba, sino también por cómo ha afectado esto al resto de su vida, la cual, sentencia, “ha cambiado”. Especialmente porque le ha alejado de los escenarios, de su pasión por el baile, y que ahora le toca recomponer su existencia aceptando sus capacidades actuales: “Al final tengo que pasar un duelo. Tengo que olvidarme de lo que era antes, tengo que despedirme de mi yo, de lo que he sido hasta ahora, que he sido bailaora y empezar desde cero, empezar una nueva vida. Pero bueno, aunque al principio era lo que más me atormentaba, ahora ha pasado a un segundo, tercero y cuarto plano. Ahora lo importante es tener calidad de vida y le doy muchísima importancia a otras cosas que antes no se las daba. Me quedo con lo positivo y he aprendido muchísimo”, reconoce Cecilia Gómez en una improvisada entrevista a pie de calle en la que ha hablado incluso de su situación sentimental.