Cayetana Fitz-James Stuart, genio y figura a sus 87 años, no renuncia a sus baños de mar diarios, en los que la acompañan y atienden las personas que se ocupan de ella a lo largo de este veraneo que tanto está disfrutando la duquesa de Alba y más ahora, que ya ha llegado Alfonso Diéz, su marido.

Cayetana Fitz-James Stuart en Ibiza

La duquesa de Alba se pone a punto en Ibiza, donde recarga baterías y sigue su rehabilitación de la operación de fémur a la que se tuvo que someter hace cinco meses.

Resueltos sus asuntos en Sanlúcar de Barrameda, donde ultima la reforma de un piso de su propiedad, el duque de Alba ha volado al lado de Cayetana, que exhibió sus mejores sonrisas y derrochó buen humor para anunciar la inminente llegada de Alfonso a Ibiza. Extrañamente, porque no es lo habitual en su rutina de vacaciones, el duque de Alba no ha bajado aún a la playa ni compartido parasol y hamaca con su mujer como había hecho los veranos anteriores.

Cayetana Fitz-James Stuart en Ibiza

Aunque aún no la ha acompañado su marido a la playa, Cayetana está encantada con sus rutinas playeras diarias y está pasando un verano inolvidable junto a los suyos en Ibiza.

Cuando terminen la temporada estival en España, todavía se aguarda su llegada a Marbella y Sotogrande, los duques de Alba tienen previsto viajar a Nueva York, un destino menos exótico de lo que a Cayetana Alba le gustaría, pero también apasionante para vivir en pareja. Al parecer las peticiones de sus hijos y las recomendaciones de su médico personal, el doctor Trujillo, han hecho mella en la duquesa de Alba a la hora de decidirse por una escapada de riesgo moderado para su tradicional viaje de otoño, que prolongará con una visita a Nápoles que será el broche previsto para el prolongado ocio veraniego.

La duquesa de Alba, Cayetano Martínez de Irujo y Amina y Luis en Ibiza

Una comida en familia, en su chiringuito preferido fue el colofón a una tranquila y divertida jornada familiar. En la foto, Cayetana Fitz-James Stuart, con su hijo Cayetano y sus nietos, Luis y Amina.

Cayetano Martínez de Irujo, de 50 años, es el quinto hijo de la duquesa de Alba, y SU OJITO DERECHO JUNTO CON EUGENIA, su única hija. Apasionado de la hípica como su madre, Cayetano ha competido en saltos como jinete olímpico representando a España y entre sus trofeos se encuentra el campeonato de España de Saltos.

Cayetano Martínez de Irujo y sus hijos Amina y Luis en Ibiza

El conde de Salvatierra es un padrazo con Amina y Luis, a quienes no pierde de vista durante sus vacaciones familiares en Ibiza. Los tres disfrutaron de una soleada mañana de playa.

Cayetano, conde de Salvatierra desde 1994 por cesión de su madre, que en 2013 le concedió también el título de duque de Arjona, se ocupa desde hace cuatro años de gestionar con gran éxito del patrimonio agrícola de la familia Alba, que está iniciando en los negocios de comercialización de aceite y carne.

Cayetano Martínez de Irujo en Ibiza

La hípica, que practicó como jinete de alta competición, ha pasado a un segundo lugar y ahora, Cayetano Martínez de Irujo se vuelca en los negocios de la familia, de los que se ocupa desde hace cuatro años.

Hombre austero, aunque nació en un palacio Cayetano Martínez de Irujo asegura que que es de los que se lleva en un ‘tupper’ lo que no se come en un restaurante: «Yo no tiro nada de nada», dice el conde de Salvatierra y duque de Arjona.

La duquesa de Alba y Cayetano Martínez de Irujo en Ibiza

Aunque Alfonso Diéz no bajó a la playa, Cayetana tuvo la compañía de Cayetano, su hijo favorito con el que compartió solaz y parasol en una jornada muy familiar.

Cayetano se ha convertido en uno de los más sólidos pilares de la Casa de Alba, en cuya Fundación trabaja codo con codo con su hermano mayor, Carlos Fitz-James Stuart, duque de Huéscar, y heredero del título ducal de Alba. Cayetano Martínez de Irujo cuenta con toda la confianza que en él ha depositado su madre, la duquesa de Alba, que tiene muy en cuenta sus opiniones y consejos. 

Cayetano Martínez de Irujo y su hijo Luis en Ibiza

Cayetano dejó el trabajo y las preocupaciones a un lado para disfrutar de la compañía de sus hijos. En la foto vemos al conde de Salvatierra con su hijo y Luis, compartiendo un baño en las tranquilas y transparentes aguas de la cala próxima a S’Aufabaguera.