Carlos Sobera, a punto de morir tras ser atacado por un elefante

Estaba disfrutando de un safari fotografíco. Se encontraba en el hotel, en mitad de la reserva y un elefante pasó a unos 6 ó 7 metros de él corriendo. El animal se sintió agredido y le embistió: «La gente se asustó. No sé nada de elefantes, pero lo vi viniendo con sus orejas abiertas y corrí».

Según afirmó, «correr es lo último que se debe hacer. Casí caí y eso me salvó. Al parar yo paró el elefante». A consecuencia del percance le ha quedado una cojera: «El médico teme una rotura fibrilar en el abductor trasero derecho».