Cantante y actor mexicano, llegó a nuestro país bajo la piel de Simba en El Rey León. Le gusta tirarse al vacío y comprobar por sí mismo cuáles son las consecuencias. Por eso luchó contra el destino que tenía una plaza para él dentro de la enseñanza o la ganadería, y salió victorioso.

A los cuatro años cantaba en su casa y recientemente lo hizo frente a 50.000 personas en el Auditorio Nacional de México. Una gira que le ha devuelto a nuestro país, arrasando en el Palacio de los Deportes de Madrid. Cumplidos ya muchos sueños, le queda el más grande de todos ellos: formar una familia, quizás porque para él la suya lo es todo.

Omar Suárez ha sido el encargado de entrevistar a Carlos Rivera, que está pasando un gran momento.

Menos mal que puedes relajarte con este café porque no paras.

Hay días que se complican mucho y más cuando viajo a España por la diferencia horaria con México. Me esperan conciertos, programar los discos nuevos: uno en directo que está a punto de salir y otro inédito para el año que viene, y otras muchas propuestas. Así que este café viene bien para tener la cabeza tranquila antes de tomar decisiones.

Acabas de arrasar con un concierto en nuestro país. ¿Qué significa para ti la acogida en España?

Me siento muy querido. El sueño que yo tenía cuando llegué aquí era que algún día la gente se abrazara a mi carrera como cantante así como se abrazaron a mí como actor en El Rey León. Un millón de personas me vieron haciendo el personaje y, cuando terminan las funciones, sabes los aplausos son para las personas que hacen los personajes pero lo difícil es cuando te despojas de todo eso y tu única arma es la música. Afortunadamente, hace seis años que llegué a España y cuatro que empezó la aventura con la música, y puedo respirar con satisfacción porque el camino ha valido la pena.

¿Te planteas regresar para quedarte a vivir aquí?

Eso es algo que siempre me he planteado porque fui muy feliz viviendo aquí. Pero también me encanta vivir en Ciudad de México. Se echa de menos sobre todo cuando paso por la que fue mi casa durante dos años. Los recuerdos que me vienen son muchos y es lo que me hace tener nostalgia. Estoy considerando pasar temporadas más grandes aquí para seguir con ese vínculo entre los dos países: el que nací y el que tiene mi corazón.

Yo creo es el título de tu último disco. ¿Tú en qué crees?

Creo que merece mucho la pena luchar por lo que uno cree. Este disco fue una batalla con la discográfica para que creyeran en él. Me decían que en estos tiempos es difícil llevar una balada a la radio pero es lo que yo hago. Defenderlo me costó tanto que por eso lo titulé así.

El cantante mexicano llegó a nuestro país bajo la piel de Simba en el musical ‘El Rey León’.

¿Y crees en el amor?

Yo escribo y canto al amor pero es un amor más allá de lo que muchos piensan. Me dicen que soy muy romántico pero no, yo voy al amor que es mucho más importante que el romanticismo.

Pero entonces, ¿a ti qué te enamora?

A mí me enamora el amor. Yo he vivido el amor a todo: a mi carrera, a mi familia.

Mencionas a tu familia, ¿qué significan ellos para ti?

Es lo más importante. A los 17 años tuve que dejar mi casa para irme a buscar mis sueños. Pero ellos siempre han estado presentes en todo, apoyándome en lo que necesitara. Ahora lo comparto con ellos.

Un sueño que te costó defender porque tu destino apuntaba hacia otros lados.

Mi madre era maestra y mi padre trabajaba en una ganadería. Mi destino era eso: seguir trabajando con toros o ser maestro como mi mamá. Sin embargo, yo no quería ser eso y me rebelé. Siempre tuve clarísimo que quería ser cantante, artista y todo el mundo me tomaba como loco.

Carlos se siente muy querido en nuestro país, y agradece a sus seguidores la buena acogida de su música.

He leído que tienes pareja: Cynthia Rodríguez, cantante y presentadora mexicana, ¿sueñas con boda e hijos?

Sin duda sueño con tener hijos. En algún momento ocurrirá porque es lo que quiero, es mi sueño más grande. Lo de casarme, probablemente y, si no, seguro que formar una familia.

¿Cómo consigues que tus fans acepten que tengas pareja?

He aprendido a diferenciar mi vida personal de la artística. Lo que vivo como artista es una cosa y Carlos Augusto Rivera Guerra es otra. Siempre he sido muy hermético, pongo un caparazón. No me veo jamás saliendo en la portada de una revista con mi chica o mis hijos. Lo mismo ese es el secreto de que las fans lo acepten.

Hay quien dice que en los posos del café se puede ver el futuro. ¿Qué te gustaría ver?

Me da temor preguntar por el futuro. Me gusta más la sorpresa. La parte de no saber qué va a pasar, me parece más apasionante.