carla bruni vuelve a la musica

En la canción Chez Keith à Anita, la letra menciona un hotel «Sofitel», y para diversos críticos se trata de una referencia al escándalo que arruinó la carrera política del francés Dominique Strauss-Khan, expresidente del Fondo Monetario Internacional.

Su marido, Nicolas Sarkozy, que retomó su carrera de abogado tras perder las elecciones francesas de mayo de 2012 frente a François Hollande, está acusado de abuso de poder, y de haber financiado de manera irregular la campaña electoral que le llevó a la presidencia de Francia en 2007. Según la acusación, Sarkozy habría obtenido una millonaria cantidad de dinero aprovechándose de la fragilidad mental de la nonagenaria Liliane Bettencourt, la mujer más rica de Francia, dueña del imperio L’Oreal y enferma de Alzheimer.

Carla Bruni, quien se encuentra promocionando el disco con el que retoma su carrera musical tras su etapa como primera dama francesa, Little French Songs, que sale a la venta el próximo lunes, 1 de abril, ha manifestado que le resulta del todo imposible creer que su marido engañara a la anciana: «Es imposible imaginar que un hombre como él pudo haber abusado de la debilidad de una mujer que tiene la edad de su madre… Es impensable. Es difícil para mí hablar de esto, es doloroso para mi familia», ha dicho la señora Sarkozy, quien ahora compagina su trabajo como cantante y modelo con el cuidado de su hija Giulia, de año y medio y único fruto de su matrimonio con Sarkozy.

Nicolas sarkozy y Carla Bruni

Así de contentos abandonaban Nicolas Sarkozy y Carla Bruni el Elíseo en mayo de 2012, tras la victoria electoral de François Hollande.