Tras la detención de Rafael Amargo y la salida de Blanca Romero de ‘Yerma’ en el Teatro La Latina, analizamos quién gana a quién en redes sociales.


El misterio está ya más que resuelto en el tándem formado por Rafael Amargo y Blanca Romero. Ella ha decidido no actuar en ‘Yerma’, la obra dirigida por Rafael Amargo en el Teatro de La Latina, confirmando así la exclusiva de SEMANA. La bailarina se ha caído del cartel, según ella debido a la presión mediática, sin embargo, su ‘dimisión’ no afecta a la agenda prevista para el espectáculo. La venta de entradas sigue adelante hasta, al menos, finales de noviembre y ella ha aclarado que no ha existido incumplimiento de contrato por su parte, ya que «no llegó a firmar ningún contrato ni nada parecido». Librada esta batalla, hay otra que la también modelo ha perdido frente al que era su jefe, Rafael Amargo. Hablamos de la de redes sociales, pues mientras el coreógrafo sí ha visto cómo han aumentado sus seguidores de manera exponencial, Blanca apenas ha notado cambios en lo que se refiere a sus followers.

Eso sí, en ninguno de ellos el crecimiento es muy llamativo. Si bien Blanca Romero solo ha aumentado 1000 seguidores desde que todas las miradas se pusieran en ella por su salida de la obra, el día 8 de diciembre, Rafael Amargo sí ha visto una mayor subida. Blanca ha pasado de 109.000 a 110.000, un cambio mínimo si se tiene en cuenta todo el revuelo que se ha generado en torno a ella. Por el contrario, Amargo ha experimentado otra situación en la que sí resulta ganador frente a la que fue su compañera. Fue el 1 de diciembre la fecha en la que fue detenido por tráfico de drogas y organización criminal y, desde entonces, el bailaor se convirtió de manera inevitable en uno de los personajes de mayor interés para la prensa. Todos querían saber cómo se encontraba y cómo había sido su vida antes de llegar a los calabozos, por lo que más de 4000 personas han marcado un follow para estar pendientes de todo lo que publicara el granadino. De 66.000 ha pasado a tener más de 70.000, siendo su último post de horas antes de ser detenido.

Tras consultar a expertos nos aseguran que lo habitual en estas noticias tan mediáticas es que se produzca un aumento en el número de seguidores, aunque esto no va unido ni mucho menos a que la imagen pública de esa persona haya mejorado. «Siempre puede ser objeto de nuevos seguidores, pero no necesariamente por afecto«, dicen a SEMANA. Un incremento que tampoco se ha visto disparado debido a que la actividad de Amargo en su Instagram es completamente nula y es que desde su puesta en libertad, el día 3 de diciembre, no ha hecho ninguna publicación en su perfil. Ni una storie ni una imagen publicada, por lo que queda más que claro que el artista no quiere hacer ruido ni para bien ni para mal.

La estrategia de Blanca ha sido distinta. Aunque cuando esta revista soltó la bomba de que Blanca no seguía adelante en ‘Yerma‘ acaparó toda la atención, ella continuó siendo muy activa en sus redes. Posteó incluso frases que tan solo avivaban los rumores de su salida de la obra de Rafael Amargo, no obstante, esto no hizo que se multiplicara la cifra de sus followers, un hecho que ha sorprendido cuanto menos.