Así es el día a día de Isabel Preysler y Tamara Falcó en su encierro en la Buchinger

Tamara Falcó ha estado en la clínica para recuperar el peso en Marbella junto a su madre, Isabel Preysler, y Mario Vargas Llosa.

Isabel Preysler y su hija Tamara Falcó se han encerrado estos días en la clínica Buchinger de Marbella para purificar cuerpo, alma y abdomen. Con ellas también ingresó el Nobel, Mario Vargas Llosa. Los tres reciben tratamiento détox en uno de los centros de adelgazamiento más caros de Europa, aunque de forma muy distinta.

[Tamara Falcó se despide de Marbella tras un verano desaparecida]

Madre e hija apenas se dejan ver en el interior del recinto. Mañana y tarde, Isabel y Tamara reciben tratamientos estéticos y drenantes, además de someterse a la ayunoterapia. Según han indicado a SEMANA testigos del día a día de tan célebres clientes, “Preysler está apoyando a su hija en cuerpo y alma para que sea drástica en la disciplina de la clínica”.

Cabe recordar que el año pasado también estuvieron los tres, y a Tamara le dio muy buenos resultados. “Lo poco que hemos podido ver a Tamara por el centro, se le ve muy relajada y feliz. Se le ve un poco más delgada que cuando ingresó. Ha debido perder varios kilos ya”, aseguran estas mismas fuentes.

[Tamara Falcó adelgaza en la misma clínica que Vargas Llosa]

6Tamara Falcó ha vivido su verano más diferente

Los últimos meses de la hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó han sido de un gran estrés, según ella misma ha contado. La preocupación por el lanzamiento de su firma de ropa le ha generado cierta ansiedad que se ha reflejado en su físico al incrementar de peso. Ahora, más relajada, quiere eliminar lo que considera que le sobra y se ha dispuesto a adelgazar 10 kilos.

Según cuentan a SEMANA, “Tamara es buena paciente y se está sometiendo al tratamiento estrella de la clínica Buchinger a base de líquidos para perder esos 10 kilos”. La diseñadora llegó a engordar 20 kilos en 2016 por su problema de tiroides. El plan que le han preparado es el mismo de cualquier cliente. El de la ayunoterapia, basado en zumos, caldos e infusiones. Los precios de esta dieta de tres semanas oscilan entre los 5.500 y los 34.000 euros, dependiendo del tipo de habitación.

5El tratamiento estrella de la Buchinger

A Tamara no le importa verbalizar cómo obra el milagro en su cuerpo con la dieta milagrosa alemana. De hecho, son varias las ocasiones en las que ha hablado tranquilamente de sus dietas y sus tratamientos en esta clínica.

Tanto su madre como ella unen a este ayuno un estricto programa de ejercicios guiados por un entrenador personal que se adapta a la condición física de sus posibilidades. Por lo que no han optado es por las salidas; por la mañana al monte y las caminatas por la playa, tal vez por miedo a ser fotografiadas, como ha ocurrido con Mario Vargas Llosa, que fue inmortalizado por los fotógrafos en uno de estos paseos matinales. El único momento que se ve a los tres juntos en el establecimiento es a la hora de la comida en el comedor. El resto del tiempo cada uno tiene su terapia.

4Han coincidido los tres en la misma clínica este verano

3Patricia Llosa también muy estilizada y elegante

Una semana antes de que entraran los Preysler-Llosa-Falco a la clínica, salía por la puerta de la misma Patricia Llosa, la exmujer del Nobel, que tras practicar el ayuno durante tres semanas, se la pudo ver espléndida luciendo una elegante y estilizada figura. Como religiosamente hace durante los últimos 20 veranos, Patricia ingresa en esta clínica para una puesta a punto. En esta ocasión acudió con sus nueras y su hijo Álvaro.

Cuando Mario venía con ella explicaba a los periodistas que su idea de Marbella es “un tranquilo retiro de costumbres monacales, donde se bebe mucha agua, se hace ejercicio, se acuesta uno temprano y se levanta al alba, y donde ni siquiera con el pensamiento resulta cómodo pecar”.

2Con esta imagen se despedía Tamara Falcó de Marbella

Buh bye Marbella 🌺 See you soon again

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A la entonces pareja se le veía radiante en los paseos matinales por el monte, afición que Isabel no comparte con Mario. Preysler es más asidua a las prácticas de masajes, spa y estética. El que realmente lleva el programa multidisciplinar, que consiste en comer poco, lo esencial para no engordar, y realizar entrenamientos cardiovasculares, es el Nobel.

Aparte de los paseos por el Paseo Marítimo de Marbella, Mario ya no callejea por la ciudad ni el casco antiguo, como hacía entonces. Eran tiempos en que el escritor no se ocultaba de nada ni de nadie. Muchos le recuerdan por su afabilidad y por cómo se paraba en la calle para hablar con cualquier vecino de la ciudad.

Tal era su naturalidad que Marbella le otorgó el título de hijo adoptivo en un homenaje solemne. El nombre del escritor peruano se convirtió en toda una institución en el municipio. De hecho, Mario tiene a su nombre una avenida, un colegio de Educación Infantil y Primaria y hasta de una estrella en el Bulevar de la Fama de Puerto Banús.

1Mario Vargas Llosa ya no se deja ver por las calles de Marbella

La relación entre el escritor y Marbella se remonta a casi tres décadas atrás, concretamente al año 1986, cuando Vargas Llosa descubrió Marbella como sitio de relajación y descanso. De ser un lugar vacacional, lo convirtió en un centro para su salud. Su paso anualmente por la Clínica Buchinger era una cita anual sagrada y una obligación ineludible de ayuno y desintoxicación. Luego venían las corridas de toros y sus noches de Starlite acompañado siempre por Patricia.

Aunque Tamara Falcó ya se ha despedido de Marbella para volver a Madrid, este viernes, su madre Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa seguían en el sur.