Arantxa Sánchez Vicario y su exmarido llegan por fin a un acuerdo de la custodia de sus hijos

El exmatrimonio está pendiente de resolver su demanda de divorcio, pero por el momento ya han llegado a un acuerdo de la custodia de sus hijos.

El divorcio de Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana sigue siendo noticia. Aunque no será hasta este próximo lunes cuando tengan que volver a verse las caras en la la localidad barcelonesa de Esplugues de Llobregat en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2. con motivo del juicio por la demanda de su divorcio, la expareja ha llegado a un acuerdo recientemente en lo que se refiere a la custodia de sus hijos. 

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Mientras se resuelve su divorcio, la custodia de sus hijos está ya decidido y ambas partes están conformes con la decisión, así lo publica Look. Y es que según informa este mismo medio, al pasado mes de enero, la juez que lleva el caso en Miami determinó que la custodia de sus hijos fuera compartida, por lo que pasarán el mismo tiempo tanto con su padre como con su madre.
Según han comentado algunas fuentes a este medio, Josep Santacana está feliz con la decisión que ha tomado la juez.

En cuanto a la demanda de divorcio que aún está por resolver, la tenista tendrá que regresar a nuestro país en los próximos días, ya que reside en Estados Unidos, para esta cita que se produce más de un año después de que se diese a conocer esta sonada ruptura. En un principio, la expareja de la tenista inició los trámites de divorcio en Miami, donde ambos residían, pero más tarde retiró la demanda después de que los juzgados norteamericanos precisaran demasiados detalles de las cuentas del matrimonio. 

Por su parte, su expareja señala que su matrimonio se fijó en separación de bienes. Ambos cuentan con una importante deuda, 7,5 millones de euros, con el Banco de Luxemburgo.

En los últimos tiempos han sido fundamentales los problemas económicos de la campeona de Roland Garros. Hace diez años, era condenaba a pagar una multa de más de cinco millones de euros por fraude fiscal. Una cantidad que Arantxa no poseía y que se pudo saldar gracias a un aval del Banco Sabadell, que le proporcionaba la cantidad a través de otro aval del Banco de Luxemburgo.