Antonio Carmona se vuelve a casar en Jerusalén: «Quería confirmar mi amor»

El pastor Stan Dolan de la Iglesia Bautista de Jerusalén ofició la ceremonia. Antonio llevaba el traje de boda que había usado su amigo Pavlo Rosenberg hace tres años, y la música de la guitarra del israelí acompañó en su camino hacia el altar a los Carmona-Orellana. Fueron testigos de esta singular y romántica boda, por el rito sefardí, Pavlo, su esposa, dos amigos y su banda musical.

No faltaron las lágrimas al hilo de la canción que Rosenberg dedicó a los novios y las bendiciones de rigor del oficiante para la pareja, que se intercambió las alianzas y se prometió fidelidad eterna:»Soy la mujer más feliz. No hay mejor tierra que ésta para casarse», concluyó Mariola.

Nada más finalizar la boda, el sonido de la guitarra de Rosenberg, el cante gitano y el baile acompasado de Carmona fueron el mejor colofón festivo para celebrar esta feliz unión en pleno centro de Jerusalén. Antonio y Mariola vuelven a declararse su amor.