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Mario Vargas LLosa y su todavía mujer, Patricia, de la que se espera que se lo ponga muy difícil para su divorcio

Y dicho y hecho porque el escritor se mudó a vivir a un apartamento en el Hotel Eurobuilding en el que sigue desde entonces.  Según comenta Maria Eugenia Yagüe, desde hacía 15 años en el matrimonio de los Vargas Llosa había más infidelidades que amor y solo se mantenía por motivos ‘profesionales’. Patricia LLosa era quien organizaba las citas y la agenda, quien llevaba las cuentas, quien tenía las tarjetas de crédito..ella lo gestionaba todo.

«Mario no sabe lo que tiene ni le ha importado hasta ahora» dice una de sus colaboradoras «Ha querido ser generoso con Patricia y dividir todo al 50% pero parece que quien ha tenido el 100% no está por la labor y se lo va a poner difícil» -afirma la misma fuente’.

«Locamente enamorado»

El escritor le confesó a su mujer que estaba «locamente enamorado de Isabel». Tras confesarle a su mujer que la dejaba definitivamente por ella, Patricia parece ser que le pidió sólo que accediese a que toda la familia se reuniera en Nueva York, el 30 de mayo, para celebrar las bodas de oro, tres días antes de su Doctor Honoris Causa por la Universidad de Princenton. Vargas LLosa aceptó pero le dijo a Patricia que después de ese viaje comunicaría a sus hijos la ruptura formal del matrimonio, como así sucedió.

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A sus 79 años el Nobel confiesa estar «locamente enamorado» de Isabel, de 64. Ella, mientras tanto, es la única que ha guardado silencio

Sabiendo esto, le sorprende a la autora que después Patricia mandara un comunicado sorprendida y «despechada» cuando ella ya sabía que el matrimonio estaba roto. Con ella «arrastró» a sus dos hijos, Morgana y Gonzalo, que se han puesto públicamente del lado de su madre, suscribiendo el ya famoso comunicado.

También desmintió a Patricia el propio escritor, quien, el mismo día de salir a la luz la noticia, confirmó que él estaba «separado».