La Policía alemana en el registro de los dos domicilios de Andreas  Lubitz, la casa de sus padres y el apartamento que compartía con su novia en Düsseldorf, ha encontrado «una pista clave» para desvelar los ‘por qués de la tragedia’, que nos atormentan a todos y especialmente a los familiares de las víctimas.  Esa pista según todos los indicios es la baja médica, rota y arrojada a una papelera que indicaría que el copiloto estaba de baja de médica pero la rompió y no informó a su línea aérea.

El joven de 27 años estaba atravesando una severa depresión como resultado de una ruptura amorosa. Una situación que se produjo, según la prensa alemana después de semanas discutiendo con su novia, con quien finalmente habría roto.

Era originario de Montabaur, localidad situada en el estado alemán de Renania-Palatinado y vivía en Dusseldorf. Se graduó en 2007 en el instituto Mons-Tabor-Gymnasium. Tenía acumuladas 630 horas de vuelo

Una de las fotos que Andreas colgó en las redes sociales. Sus vecinos le describen como sociable, amable y muy normal, frases habituales cuando se describe lo inesperado del horror con un protagonista de personalidad psicopática inimaginable para sus vecinos y conocidos.

Andreas habría estado en tratamiento psiquiátrico hasta el mismo día de la tragedia. De los registros policiales se han extraído conclusiones, que se deben tratar aún con la debida prudencia, pero que nos dibujan la personalidad de Andreas como la de una persona obsesiva, que tenía las paredes de su cuarto empapeladas con recortes de aviones y lemas de la compañía en la que volaba, Lufthansa.

ANDREAS LUBITZ

Andreas durante una competición deportiva. El copiloto de Germanwings había recibido tratamiento psiquiátrico desde los 21 años hasta los 23, por un episodio depresivo.

El copiloto del airbus de Germanwings, que se estrelló el martes en los Alpes franceses ya había recibido tratamiento psiquiátrico por un «grave episodio depresivo» hace seis años, según acaba de publicar el diario alemán ‘Bild’, documentándose en fuentes de la compañía alemana, que informaron que Andreas había pasado un año y medio recibiendo tratamiento. Aquello sucedió hace seis años, cuando se estaba formando como piloto…

ANDREAS LUBITZ

Andreas Lubitz, de 27 años, era originario de Montabaur, localidad situada en el estado alemán de Renania-Palatinado, donde estaba la casa de sus padres, que visitaba con frecuencia, y vivía en un apartamento en ¨la cercana ciudad de Dusseldorf, destino del avión que el pilotaba y que nunca llegó. Se graduó en 2007 en el instituto Mons-Tabor-Gymnasium. Tenía acumuladas 630 horas de vuelo.

Una decepción amorosa pudo ser el detonante que costara finalmente la vida a 150 personas, llenándonos a todos de dolor y causando una auténtica conmoción en los protocolos de la aviación comercial, que nunca contemplaron la posibilidad de que hubiera que poner el interrogante en los profesionales en los que todos depositamos y tendremos que seguir depositando nuestra confianza.