La tertuliana ha atendido a SEMANA para hablarnos, entre otras cosas, de su inminente boda con Omar Sánchez, prevista para después del verano


Anabel Pantoja ya se ha pegado el primer chapuzón del verano, con posado en bikini incluido. La sobrina de Isabel Pantoja ha presumido de tipazo en la inauguración del parque temático de Madrid, Warner Beach. La colaboradora de Sálvame lo ha dado todo. Desde su baño en una piscina de olas, hasta tirarse por un tobogán ante la mirada atenta de los fotógrafos. Su cambio físico ha sido uno de temas más comentados. La prima de Kiko Rivera, ha lucido abdominales y una figura más estilizada. Todo esto gracias a su rutina diaria de entrenamiento y a una operación de estética, en la que le quitaron ocho kilos de grasa. Con un bikini negro y una sonrisa que encandilaba a todo el personal, la tertuliana ha atendido a SEMANA para hablarnos, entre otras cosas, de su inminente boda con Omar Sánchez, prevista para después del verano.

GTRES

¿Cómo te has sentido en este posado veraniego?
Genial, como llevo dos meses y medio en Madrid y no he podido pisar Canarias ni ninguna playa, pues estar aquí y pisar esta playa de Parque Warner Beach ha sido un sueño. ¡Ya podría haberme enterado antes y venir a darme un bañito y remojar me! Ha sido maravilloso porque además la piscina de olas estaba calentita. Me han dado ganas de tirarme porque como yo ya llevo tres años allí en Canarias ya soy de agua.

Este posado ya lo han hecho anteriormente Yvonne Reyes, Pilar Rubio o Lara Álvarez.
Sí, vi la foto de Lara porque me la enviaron de la organización para que viera a qué me enfrentaba, y dije: “Joder, ¡Lara Álvarez el año pasado, madre mía! ¿Y ahora qué hago yo?”.

Pero es indiscutible tu cambio físico.
Sí, menos mal que además de la operación ahora me estoy cuidando, hago deporte intento controlar lo que como, pero ahora viene una época un poco complicada e intento antes de que llegue Omar exprimirlo a tope porque luego ya nos vamos a Canarias y allí, tú sabes, cuando me pongan las papas arrugadas por delante…

Pero a ti nunca te ha dado pudor mostrarte en biquini.
No, de hecho me dijeron que me viniera en bañador y yo dije que no, que posaba en biquini. Éste es de mi colección, es el biquini Lanzarote: lo he estrenado esta semana y estoy súper orgullosa porque tallamos desde la XS hasta la XXL para que una señora pueda tener el bañador con su hija a juego o con su nieta. Yo no tengo complejos de nada.

¿Has llegado a un punto de estar totalmente a gusto con tu cuerpo?
Sí, mucha gente se cuestionaba o me criticaba por haberme operado cuando yo siempre he apoyado lo “curvy”. Yo no tenía complejo, pero tenía la típica grasa que se acumula y no hay forma de quitarla, y me propusieron operarme y no me pareció mal, porque si me he operado el pecho y he tenido otro tipo de operaciones, ¿por qué no lo voy a hacer? Es para mejorar y para encontrarme bien conmigo misma.

Y para la boda. Cuéntanos detalles.
Esto no va a ser como la boda de Diana de Gales y Carlos de Inglaterra.

Va a ser más mediática.
No, para nada. Mi boda la tenía organizada desde hace ya dos años e iba a ser en Sevilla con todos mis amigos y mi familia, una boda típica andaluza en una hacienda como la que hizo Kiko con Irene. Pero nos jodió la pandemia, luego pasó todo lo que pasó y en este año yo todavía no me he puesto la vacuna, así que me puse a pensar en el avión cuando iba a Honduras y luego ya en la cuarentena que pasé en la habitación, y me dije: “Estoy intentando casarme con Omar desde hace dos años y no puedo; me lo impide el mundo, la pandemia y la salud. Así que cuando él vuelva nos vamos a ir a una playa -como hizo la Patiño- y quien quiera que venga y nos acompañe ese día. Pero no he cogido fecha ni he ido al ayuntamiento todavía. Es una idea.

Y la has concebido sin preguntarle a Omar.
Pero a él le ha encantado. Es más, él se moría porque la otra opción era casarnos en Sevilla con traje de chaqueta -que cuando lo conocí no tenía ni un traje de chaqueta en el armario-, con trescientos invitados -de los cuales él sólo conocía a cincuenta-, cámaras… él se iba a morir, y cuando le propuse casarnos en la playa, dijo: “De P.M. Genial”. Y la idea que tengo es que cuando estemos ya todos vacunados, el año que viene en Sevilla todos los míos que no puedan trasladarse a Canarias hagamos una fiesta.