Ana Rosa se ha llevado un disgusto antes de irse de vacaciones.

Ana Rosa Quintana se quedó entre sorprendida y enfadada tras enterarse de que la habían utilizado. Y nunca mejor dicho, porque su nombre era el reclamo para vender una producto adelgazante que prometía que podías perder hasta siete kilos en un mes.

Según la publicidad del producto, Ana Rosa se había dejado el micrófono abierto en un momento de su programa y le había comentado a una colaboradora que su secreto para estar tan estupenda era que tomaba un determinado producto, Chocolate Slim.

Cuando algunas amigas de la periodista vieron las publicidades y la advirtieron, Ana Rosa no salía de su asombro. En su programa se hicieron con uno de esos batidos milagro, lo analizaron y descubrieron que las supuestas propiedades adelgazantes y casi milagrosas no eran ni una cosa ni otra.

Además, Ana Rosa se ha apresurado a aclarar que ella no ha recurrido a nada de eso para estar así, consciente de lo peligroso que es jugar con un tema tan delicado y que puede conllevar graves problemas de salud. Además de hacerte invertir dinero en algo que es mentira.

Si Ana Rosa está así de estupenda es porque lleva una vida sana, dice.