El joven empresario ha tenido que volver al hospital solo tres días de su último ingreso y lo hacía caminando con dificultad y débil.


Álex Lequio sigue sin recibir buenas noticias. Y es que el hijo de Ana Obregón ha vuelto a la clínica Ruber Internacional de Madrid tan solo tres días después de que tuviera que ingresar por una gastroenteritis. El joven llegaba en compañía de su madre y salía del coche muy débil y caminando con cierta dificultad.

El empresario ha tenido que volver al hospital solo tres días después de que SEMANA confirmaba que había tenido que ser ingresado. Como no podía ser de otra manera, Álex Lequio estuvo acompañado de su madre, que ya en 2018 dejó todos sus compromisos profesionales a un lado para centrarse en la lucha de su hijo en Nueva York, hasta donde se dirigieron para someterse al tratamiento.

Su padre, Alessandro Lequio, que este viernes no tenía que estar en el plató de ‘El programa de Ana Rosa’, ha llegado al hospital para estar junto a Ana y su hijo después de la llegada de madre e hijo. Lo hacía en su propio coche y entraba con rapidez en la clínica para reencontrarse cuanto antes con ellos.

La propia Ana Obregón ha tenido que desvelar qué llevó a su hijo al hospital: «Está todo bien. Ha sido solo una gastroenteritis, que además se la he contagiado yo», explica en ‘Hoy corazón’ después de estar en la clínica acompañando a su hijo durante unas horas.

Además, Ana ha querido aclarar cuánto tiempo ha estado en el hospital: «Álex ha estado ingresado solo un día. Y si me han visto en la Ruber ha sido porque mi madre también estaba ingresada por la misma razón», apunta. Esto era algo que ya se sabía, ya que su madre le pegó un pequeño susto al tener que ingresar también en la clínica.