La colaboradora ha mostrado lo bonita que ha quedado la vivienda que compró cerca la Sierra de Gredos, en Ávila.


Alba Carrillo tiene motivos para estar contenta. La colaboradora de Mediaset ya casi tiene terminada la decoración de la casa de pueblo que se compró en octubre de 2020. Una vivienda rural situada en Nava del Barco (Ávila), el pueblo de origen de su familia. Para ella, el inmueble es mucho más que una inversión. Es el refugio al que le encanta escaparse siempre que tiene ocasión. El lugar donde es feliz al lado de su hijo, fruto de su relación con Fonsi Nieto. Y donde disfruta de la compañía de su padre y de su madre, Lucía Pariente. Con motivo del puente de diciembre, la madrileña se ha trasladado a su casita. Desde allí ha compartido con sus 656.000 seguidores de Instagram lo bonita que ha quedado esta tras la reforma.

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En una foto en la que aparece su progenitor «con gorro y con guantes en casa», Alba ha enseñado uno de los rincones favoritos de la vivienda: el comedor. Una estancia en la que ha situado una enorme mesa de madera maciza con sillas tapizadas en terciopelo en tonalidades llamativas como el malva o el mostaza. También ha publicado imágenes del rincón en el que ha puesto el árbol de Navidad.

Ya ha puesto el árbol de Navidad en su casa de fin de semana

«Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera, una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera, no sabía que la primavera duraba un segundo, yo quería escribir la canción más hermosa del mundo», ha escrito orgullosa en su perfil. Un bonito poema con el que ha celebrado que ya tiene el «árbol puesto en el pueblo! 🎄👑🎅🏽🙋🏼‍♀️💃».

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A principios del pasado mes de noviembre, la exmodelo dejaba ver a sus seguidores cómo había quedado el salón después de estrenar un enorme sofá, perfecto para toda la familia. «Estoy en plena decoración de la casa del pueblo. Una de las piezas más importantes en una casa es el sofá. Tiene que ser funcional y bonito a la vez porque vamos a pasar mucho tiempo con amigos allí. Tiene que “aguantar” desde una siesta, a juegos de mesa en familia, copas con amigos, pelis infinitas y saltos y juegos de niños», destacaba.

GTRES

«Lo elegí porque es atemporal pero muy moderno, los respaldos son rectos y los asientos de plumón muy mullido y muy cómodos», escribía. «Otro punto a favor es que es totalmente desenfundable (fundamental para una casa de campo con niños). El color es súper combinable y podré jugar con mantas y cojines para cambiar el estilo de verano a invierno. El tejido es gustoso para poder tumbarse sin levantarse molesto y es de una tela de alta gama antimanchas. Sin duda, os lo recomiendo».