simoneta
Esta es la imagen que logramos captar de Simoneta Gómez-Acebo cuando se dirigía al photocall, que abandonó inmediatamente.

Para los profanos, explicaremos que en un photocall, los medios, fotógrafos y cámaras de televisión se colocan delante de un panel para captar las imágenes de los invitados y se les pide que vayan girando paulatinamente para que cada profesional de los medios pueda hacer su trabajo desde el ángulo adecuado. Cuando la sobrina del rey Juan Carlos I llegó, ya dejó muy clara su actitud: «No voy a posar».

Uno de los fotógrafos le dijo, amablemente, que «no va a salir usted bien en las fotos», a lo que ella respondió: «Qué le vamos a hacer. ¡No soy modelo¡» y se marchó en cuestión de segundos. Obviamente, los periodistas no tuvimos oportunidad de preguntarle por su compromiso con esta asociación, algo que nos hubiera encantado.

Simoneta, al margen de esta anécdota, que no reviste mayor trascendencia, ha demostrado su interés y apoyo por esta fundación que intenta hacer felices a niños que padecen enfermedades crónicas o tienen situaciones clínicas muy complicadas. Esta es la cuestión que nos apetece subrayar esta noche de la hija de Pilar de Borbón y el ya desaparecido Luis Gómez-Acebo.

La mayor de cinco hermanos, Simoneta Gómez-Acebo está divorciada del músico Luis Miguel Fernández-Sastrón y tiene tres hijos, Luis (1991), Pablo (1995) y María de las Mercedes (2000). Vinculada a la firma Cartier desde hace quince años, lleva una vida muy discreta y, aunque habitual de la vida social, escoge cuidadosamente sus apariciones públicas.