Kim Kardashian está deseando despedir el peor año de su vida: el 2016. La hija mayor del clan Kardashian ha vivido durante este año uno de los peores episodios de su vida, ya que fue protagonista de la hospitalización de su marido, el músico Kanye West, que decidió ingresar en UCLA Medical Center después de una semana en la que no había podido dormir y estaba completamente exhausto.

La fuente que menciona la revista estadounidense People habla de que Kanye West, en general “sufre grandes subidas y bajadas, pero en esta ocasión parece mucho más serio. En el hospital ha estado muy paranoico y está bajo constante vigilancia por su propia seguridad”.

No tenemos duda de que Kim Kardashian pedirá los mejores deseos para el 2017, para empezar el año con buen pie.