Durante una buena temporada el colorete parecía haber desaparecido de los neceseres. Pero ahora vuelve con fuerza. Si te has fijado en el estilo beauty de la duquesa de Sussex, este es su producto estrella para sus mejillas.


Durante mucho tiempo el rubor de las mejillas había quedado aparcado. Exiliado de los neceseres para dejar espacio a los tonos nude, que se habían hecho con toda la paleta de maquillaje. Por fortuna, esta temporada se apuesta por la naturalidad pero no por la uniformidad así que podemos volver a sacar el colorete y a utilizarlo de manera estratégica para mejorar nuestro aspecto.

Porque un toque de blush en el lugar adecuado puede ayudarnos a tener un aspecto inmediato de ‘buena cara’ e incluso a iluminar determinadas áreas del rostro. Meghan Markle conoce bien los beneficios de utilizar correctamente estos dos elementos, el colorete y el iluminador, y también de elegir los productos que mejor nos van.

En su caso, tal y como comentó ella hace un tiempo a la revista ‘Allure’, hay un claro ganador en su tocador: el colorete de NARS en tono Orgasm. De hecho aseguraba a la publicación que le gustaba porque daba un toque de brillo precioso. Y algo de razón debe llevar, porque son muchos los maquilladores profesionales que se decantan por este tono de la firma para elevar los ‘looks beauty’ de sus clientas.

En polvos o en stick

Aunque cuando pensamos en el colorete siempre nos viene a la cabeza la clásica polvera, en los últimos tiempos las firmas están echando mano de otras texturas para presentar alternativas que pueden ser más útiles en determinadas situaciones. Así encontramos coloretes en stick que se convierten en grandes aliados para los retoques rápidos fuera de casa.

También los hay en crema. Y al venir en un tubo es muy fácil controlar la cantidad que utilizamos. Eso sí, hay que tener cuidado a la hora de aplicarlos y hacerlo dando unos ligeros toquecitos, no arrastrando.

Aplicar correctamente el colorete

Quizá uno de los principales problemas a la hora de elegir colorete es que no sabemos aplicarlo bien. Por esa razón mucha gente se excede en su uso y otras personas prefieren no usarlo por no correr el riesgo de llevar un exceso de maquillaje y echarse años encima.

Para ello hay que fijarse bien en la forma y el tono de nuestro rostro. Por norma general podemos decir que el colorete va justo encima del pómulo, pero la dirección varía en función de si tenemos el rostro redondeado, alargado o cuadrado. Para las caras ovaladas y redondeadas lo mejor es dibujar un trazo casi en forma de media luna desde la mejilla hacia la oreja.

Para las caras cuadradas, lo mejor es aplicar el colorete de forma casi circular sobre las mejillas y para los rostros más alargados, el trazo será más horizontal, para compensar y dividir el rostro y así dejar equilibrado todo el conjunto.

Los tonos de colorete

Como decíamos, no todos los rostros aceptan bien los mismos colores, por ello los tonos más rosados irán mejor para las pieles claras. Si tu tez es más bien tirando a morena entonces deberías tender hacia los tonos más tostados, aunque también puede aceptar bien algunas tonalidades rojizas.