Los textiles pueden suponer un cambio abismal en cualquier espacio. Y las cortinas, una de esas cosas en las que pocas veces reparamos, pueden ser la clave para renovar una habitación.


La luz es quizá una de las cosas más importantes en una habitación. Quizá por eso las ventanas tienen un especial protagonismo en todas las estancias. Sin embargo muchas veces no sabemos cómo decorarlas o sacar todo el potencial que tienen a la hora de dar un nuevo aire a un espacio.

Normalmente a la hora de vestir esas ventanas buscamos más la practicidad que la estética, de ahí que luego no encaje con el resto de la decoración que tenemos planteada para esa habitación. Pero ambas cosas no tienen que ser necesariamente incompatibles. Por eso os presentamos una selección para que vayáis cogiendo ideas y veáis que es lo que mejor encaja en esa ventana que nunca sabéis como acompañar.

Luz y oscuridad

Afortunadamente ahora el mercado está lleno de opciones. Como veréis, nosotros nos hemos decantado por cortinas translúcidas. Es un lujo que nos permitimos porque en España casi todas las casas tienen persianas, algo que no ocurre fuera de nuestro país, donde tienen que hacer como en muchos hoteles: recurrir a las cortinas opacas para generar oscuridad en una habitación.

Si vuestra casa está llena de grandes ventanales pero ninguna persiana, podéis valorar las cortinas opacas e incluir varias hileras de cortinas: unas translúcidas para que pasen los rayos de sol pero mantengáis la privacidad y otra con las cortinas opacas, que os servirán para generar esa oscuridad que muchos necesitan para dormir a pierna suelta.

Visillos o estores

Cuando se trata de un ventanal grande la opción de acompañarla con cortinas tipo visillo hasta el suelo parece ganar por goleada. Pero la cosa se complica si reducimos el tamaño de la ventana. Porque muchas veces no tenemos claro que poner en las ventanas más pequeñas. Aquí la decisión dependerá fundamentalmente de tres cosas: cómo hayamos decorado el resto de la estancia, la cantidad de luz que queramos dejar pasar y la frecuencia con la que vaya a apartarse para abrir la ventana.

Teniendo en cuenta estos tres factores, quizá debamos plantearnos si colocar un visillo o un estor. Uno es tan válido como el otro, pero si es una ventana que va a abrirse con frecuencia quizá debamos decantarnos por un estor, por la facilidad para subirlo y bajarlo sin que interfiera en el mecanismo de apertura de la ventana. Si queremos darle un toque más decorativo será más fácil hacerlo si nos decantamos por un visillo, que ofrece una mayor variedad de opciones.

Colores y armonías

Como veréis en nuestra selección, nosotros hemos optado en la mayoría de las ocasiones por colores neutro o directamente el blanco. Pero las posibilidades son casi infinitas. Los colores neutro son la mejor forma de hacer que todo encaje y tenga una cierta armonía, pero también podéis jugar con las armonías de color, esto es, intentado decorar toda una estancia con la misma gama de tonalidades.

Pero si queréis un poco más de vida, podéis iros al extremo contrario y decorar usando los contrastes. Tened en cuenta que en el diseño todo es importante: desde los tejidos del sofá o de la cama en el caso de los dormitorios hasta la tonalidad de los cojines, muy útiles para variar un espacio.