Una correcta higiene bucal es básica para mantener la salud, pero también para lucir una sonrisa digna de una alfombra roja.


Tener una dentadura perfecta es el sueño de muchas personas. Una sonrisa deslumbrante no es solo un motivo de orgullo, también una de las mejores cartas de presentación. Pero tener una boca de anuncio no es solo una cuestión estética, también refleja una salud bucodental adecuada, que es mucho más importante.

Como decimos, el cuidado de la zona oral es importante para mostrar la mejor de nuestras caras. Esto tiene su reflejo no solo en la boca, porque tener unos dientes o encías descuidados puede repercutir en otras partes de nuestro cuerpo que pueden verse afectadas por una higiene o unos cuidados incorrectos.

El cepillo de dientes, compañero inseparable

Para mantener a raya la placa bacteriana, la caries y las posibles infecciones de la boca, es imprescindible el cepillado diario. Según la asociación española de Periodoncia, es necesario cepillarse los dientes al menos tres veces al día y que este cepillado debe durar como mínimo dos minutos, en caso de tener las encías sanas. Esto evitará el desarrollo de gingivitis, si ya la padeciésemos, sería aconsejable que el cepillado durase más de ese tiempo y, por supuesto, que visitásemos a nuestro dentista lo antes posible.

También es importante saber que según los expertos, los enjuagues bucales ofrecen un beneficio adicional en la higiene de nuestra boca, pero que en ningún caso sustituyen la eliminación mecánica de la placa o del cepillado diario.

Elegir bien un cepillo eléctrico

En los últimos tiempos los dispositivos eléctricos están ganándose un lugar en nuestro aseo. Aunque los expertos no ven diferencias abismales entre que el cepillado se realice con un cepillo eléctrico o manual -siempre que este sea exhaustivo- puede ser interesante incluir uno de última generación en nuestra rutina diaria por motivos prácticos.

Los cepillos eléctricos cuentan con la ventaja de que en la mayoría de las ocasiones tienen temporizadores, lo que nos asegurará dedicar el tiempo necesario a cepillar cada una de las áreas de nuestra boca.  Además, los que funcionan con un sistema de pulsación o rotación son más efectivos a la hora de eliminar la placa bacteriana.

Como en todo, sus diseños van avanzando, y los hay de todo tipo, por lo que para elegir el que mejor se adapte a las necesidades de nuestra boca, debemos consultar al experto. Nuestro dentista será nuestro mejor aliado para elegir qué sistema o qué dureza es mejor en nuestro caso.

Una vida en movimiento

Por otro lado, tenemos que tener en cuenta cómo son nuestras rutinas antes de comprarlo. Si estamos siempre en casa a la hora de utilizarlo, tendremos unas necesidades que serán distintas a las que nos genera una vida fuera de casa y con viajes relativamente frecuentes. Para estos últimos es necesario chequear la autonomía del cepillo y asegurarse de que el sistema de carga es compatible con tanta movilidad.

Pero en cualquiera de los casos, lo que hay que tener siempre en mente es que lo más importante es ser concienzudos en la limpieza y ser constantes. El cuerpo nos lo agradecerá con una sonrisa radiante y lo que es más importante, con una boca sana.