Hacer las maletas puede ser un auténtico quebradero de cabeza, pero hay formas de organizarlas para que quepa todo en un espacio reducido.


Es tiempo de pensar en el lugar en el que vamos a pasar los próximos días… o las próximas semanas, si es que tenemos la suerte de ser de los que tienen una temporada larga de vacaciones por delante. Y por tanto es tiempo también de hacer las maletas.

Y eso es algo que no agrada a todo el mundo por mucho que el fin de esa laboriosa tarea sea descansar, relajarse y olvidar el trabajo por unos días. Porque hay gente que tiene la asombrosa habilidad de hacer maletas como nadie, pero hay quien sufre cada vez que tiene que organizar el equipaje.

Para esos últimos tenemos una serie de consejos que pueden ayudarles a pasar por ese trance sin sufrir demasiado, porque el objeto de irse de vacaciones es, precisamente, olvidarse del estrés.

Prepara primero lo que vas a llevar

El primer paso para hacer una buena maleta es pensar bien lo que quieres llevarte. Si no planificamos bien acabamos llevando una maleta que ni nos sirve para lo que queremos ni es liviana.

Es necesario consultar el clima en nuestro destino y pensar en cuántos días vamos a estar allí. Si viajamos para una semana y además lo hacemos en avión, lo mejor que podemos hacer es pensar en los looks que llevaremos cada día. Así será más sencillo saber qué descartamos.

Una vez que tengamos elegido lo que vamos a ponernos, revisemos el calzado, que suele ser lo que más ocupa. A menudo llevamos más pares de zapatos y zapatillas de las que necesitamos, sobre todo porque con tres pares debería ser suficiente para casi cualquier estilismo y situación.

Organiza bien la maleta

El segundo paso es buscar una maleta acorde al viaje que vamos a hacer y también a las restricciones que el transporte nos imponga. No es lo mismo una maleta para viajar en tren que cuando tenemos que subirnos a un avión.

El tercer paso es hacer que aquello que hemos planificado usar durante esos días de descanso encaje en la maleta que nos vamos a llevar. Y para eso hay que saber doblar muy bien la ropa y colocarla de manera eficiente para aprovechar todo el espacio del equipaje y que no esté arrugada al sacarlo.

Para lograrlo podemos echar mano del diseño y de los organizadores. Los hay de distintos tipos y tamaños para que podamos agrupar las prendas por categoría o tamaño y que además, estén libres de suciedad. Todo son ventajas.

Para elegir el mejor es necesario que pensemos en la forma de nuestro equipaje y si le irá mejor algún distribuidor cuadrado o serán mejor los que tienen forma de sobre. Por haber, los hasta que envasan la ropa al vacío. Una forma muy útil de ganar espacio en la maleta cuando ya no cabe nada más. Eso sí, piensa siempre en la vuelta: después de las vacaciones todo parece haberse multiplicado.