Hacer la cama a veces es un suplicio, pero todo el mundo quiere que la habitación quede recogida y decorada como si de un hotel se tratase. Si es tu caso, basta con que tengas en cuenta estos elementos y juegues con ellos.

 

 


Cuando vemos los programas de decoración hay espacios que a todos nos llaman la atención. Unos lo hacen por la distribución de los espacios, otros por los muebles que han elegido para ellos y otros porque tienen algo especial que no sabríamos definir. Eso suele suceder con los dormitorios, que son, además, espacios muy versátiles y en los que es muy fácil generar cambios con poco.

Los textiles son la forma más rápida y económica de cambiar por completo una habitación, especialmente si se trata del dormitorio. Con pequeños gestos podremos darle un aire más cálido, más acogedor o más fresco, lo que permite que un mismo espacio vaya cambiando con el paso de las estaciones y se adapte a las temperaturas, también a nivel visual.

El dormitorio ideal

Para que un dormitorio sea perfecto se necesitan muy pocas cosas. El primero, que sea una habitación para el descanso. Y eso parte de un buen colchón. Para elegirlo echaremos mano de los especialistas y tendremos en cuenta nuestras condiciones físicas. Por suerte, decorarlo nos requerirá menos esfuerzo.

Lo más fácil es que las sábanas y la ropa de cama que elijamos sea de tonos básicos. Además, esta temporada lo que más se lleva son los tonos naturales. Blancos, grises, verdes pálidos… Lo que buscan es que el ambiente sea lo más cómodo posible para generar relajación y ayudar al descanso. Y de paso, son colores que ayudan a que luego sea mucho más fácil meter los toques de color con los complementos.

Así, podemos buscar las sábanas bajeras y las fundas de las almohadas con las que dormimos en estos tonos y rematar, por ejemplo, con una manta para los pies de colores más llamativos que podemos conjuntar bien con los cojines que coloquemos encima o bien con las cortinas u otros elementos decorativos de la habitación.

Almohadas y cojines

Son el elemento que más cambia visualmente una cama. Hay quien prefiere no tener más que la almohada con la que duerme. Si este es tu caso, a la hora de elegirla sucede como con el colchón, lo importante es elegir una que favorezca el descanso y nos ayude a prevenir lesiones en la espalda. Luego ya la decoraremos con juegos de sábanas al gusto. No obstante, los cojines pueden ayudar y mucho al aspecto de la cama.

Son elementos fáciles de colocar y una sencilla funda puede cambiar la visión que tenemos de la cama. Por ello es recomendable usarlos para decorar un dormitorio. Además tienen la posibilidad de ofrecer distintas formas, no tenemos remitirnos a los clásicos cuadrados, porque los hay redondos, con forma de estrella… El número de ellos ya lo decidís en casa, porque las posibilidades son infinitas.