Con cuchilla, con césar, fotoeléctrica, con láser… existen muchos tipos de depilación. Conócelos y descubre cuál es el mejor para cada caso.


El vello corporal se ha convertido en un objeto de debate, por suerte, también de decisión personal. Cada vez hay más personas que optan por no depilarse ninguna zona del cuerpo. Lo han manifestado públicamente algunos artistas y rostros conocidos, pero también es una tendencia entre los más jóvenes. Y es respetable, pero hay una gran parte de la sociedad que sigue inclinándose por la depilación y el gusto estético por una piel sin rastro de vello.

Para ese porcentaje de la población que quiere depilarse existen muchas alternativas y muy variadas. Y siempre surge la misma pregunta ¿Cuál es mejor? El problema de esta cuestión es que no hay una respuesta clara, porque depende de muchos factores.

Zonas y métodos

La estrella últimamente en temas de depilación es el láser. Pero este método es recomendable seguirlo poniéndose en manos de profesionales y, el problema, en medio de la pandemia es que hay quien prefiere esperar un poco antes de la siguiente sesión. Y hasta entonces, quiere hacer algo con su vello.

Si ese es el caso, y estás en medio de un tratamiento de eliminación del vello por láser, lo mejor para eliminar en casa ese vello que cada vez es más escaso es el rasurado. Es un método temporal y que durante mucho tiempo se ha rechazado, pero da buenos resultados a la hora de combinarlo con el láser. De cualquier modo, consultad con vuestro especialista antes de hacerlo por vuestra cuenta y riesgo.

Cera y luz pulsada

Si queréis un método de eliminación permanente que podáis manejar en casa, la luz pulsada puede ser vuestro gran aliado. Los dispositivos profesionales se han adaptado y reducido de tamaño para llegar a nuestros hogares con todas las garantías. Porque ahora la mayoría tienen sensor de piel y varios modos para utilizarlos de forma eficiente y sobre todo, segura.

SI tienes el vello débil o muy claro, las maquinillas con cabezales extractores y la cera pueden ser una buena opción para ti. Ambos sistemas consisten en el arrancado del pelo desde la raíz, lo que a largo plazo además tiene un efecto debilitante sobre el folículo.

El vello facial

La decoloración es un buen método para que ese ligero vello facial desaparezca de la vista, y las tradicionales pinzas una buena opción a la hora de mantener a raya las cejas, que ahora, por cierto, se llevan anchas y pobladas.

Pero hay quienes prefieren optar por medidas más drásticas aunque impliquen tener que volver  a repetir al cabo de un tiempo. Por eso encontramos en el mercado depiladoras faciales, que, no obstante, no son lo más recomendable si tienes un vello débil y fácil de camuflar.  Para las cejas, hace un tiempo se popularizó la depilación con hilo. Si eres habilidosa, este método puede ayudarte a dejar tu mirada enmarcada de forma casi perfecta.