Si tu cabello ha pasado por una coloración es mejor que lo cuides con los productos adecuados. Eso hará que prolongue la duración del color y que mantenga su brillo y fuerza.


Con el paso de los años todos hemos ido encontrando productos que se han convertido en básicos de nuestro neceser. Y seguro que también ha habido muchos otros que hemos ido probando con la esperanza de que funcionaran, pero finalmente no te ha servido para lograr el objetivo que buscabas. Y es que hay tantas opciones en el mercado que a veces es difícil elegir. Por eso, si lo que buscas es un champú, lo primero que tienes que hacer es mirar cuáles son las necesidades de tu cabello y elegir una formulación específica para él.

El de los cabellos teñidos o con mechas es un caso muy particular que requiere de especial atención. Por eso, las firmas cosméticas se afanan por mejorar sus líneas para este tipo de cabellos, que puede presentar en ocasiones se quedad y pérdida de brillo.

Elegir la formulación adecuada

Este problema además puede añadirse a otros ya presentes antes de someter el cabello a un tratamiento de color, por lo que habrá que revisar el estado del cuero cabelludo y saber si hay problemas de caspa o caída excesiva para afinar el tratamiento. Pero lo que está claro es que si el pelo ha recibido un tinte, lo mejor es que utilicemos champús destinados específicamente a cuidar de ese cabello y a prolongar el color y el brillo en el pelo el máximo tiempo posible.

Una vez que asumamos que lo mejor es buscar siempre el champú pensando exclusivamente en las necesidades de nuestro pelo, el resto vendrá solo. Porque las firmas cosméticas están sacando gamas para todos los gustos… y todos los colores. Y es aquí donde queríamos incidir especialmente, porque hay formulaciones específicas para algunas de las distintas coloraciones.

El cuidado y los matizadores

Y, aunque el algunas el desgaste del color con el paso del tiempo es menos acentuado, hay otros que lo sufren especialmente. Tal es el caso del rubio, especialmente cuanto más cercano sea al blanco, porque resulta más complicado de mantener.

Por eso, para este tipo de cabellos no amarillee ni pierda el lustre, lo ideal es añadir en nuestras rutinas de lavado un champú con agentes matizadores, azules o violetas. Estos evitan que el pelo vaya tomando ese color que puede dar la sensación de que no recibe el cuidado que necesita.

Como ya hemos comentado, al someter al pelo al tinte, especialmente con determinados métodos de tinción, este puede perder hidratación o sufrir. Por ello es muy importante que, una vez que ya lo tengamos a punto, lo cuidemos con formulaciones que hidraten –y en los casos más difíciles, que nutran- el cabello para que esté lustroso.