Soportar las altas temperaturas en verano es complicado, pero con un poco de aire fresco se llevan mucho mejor. Ficha estas ideas para que los techos de tu casa te ayuden con eso.


Las altas temperaturas ya están aquí. Hay quien las afronta cambiando de residencia durante estos días, sea por vacaciones o porque disponen de un espacio en el que pasar la canícula a resguardo. Para quienes no pueden hacerlo, aires acondicionados y espacios resguardados son la salvación.

Pero para quienes no quieren poner el aire acondicionado o no lo tienen instalado existen opciones rápidas de colocar en casa y que pueden salvarnos de achicharrarnos en nuestra propia casa.

Ya hemos hablado de la utilidad de aparatos como los refrigeradores portátiles -más conocidos como pingüinos-, pero no podemos olvidar la eficacia de uno de los aparatos que más años llevan ayudándonos a controlar la temperatura en casa, el ventilador.

Cada modelo, una función

Existen infinidad de opciones entre los ventiladores. Tenemos desde los de mano, pequeñitos, como aquel que hace un par de veranos utilizaba la reina Sofía para refrescarse durante el verano mallorquín, hasta los de torre, que van oscilando para repartir el aire.

Pero si no somos propensos a tener artilugios rondando por casa quizá lo más eficiente es comprar un ventilador de techo. Hay quien ve uno de estos diseños y se siente como teletransportado al Caribe, donde son más que habituales, pero la estética de este tipo de aparatos ha cambiado y mucho.

Cómo elegir el mejor para nosotros

Lo primero que tenemos que pensar es en la funcionalidad. Queremos un ventilador para que mueva el aire y nos refrigere, sí, pero no buscaremos lo mismo si se trata de un salón o de un dormitorio. Por ello, si buscamos uno para el dormitorio primará que sea relativamente silencioso y lo elegimos para el salón, como suele ser la estancia más amplia de la casa, nos decantaremos por modelos más grandes o más estéticos.

Es importante que veamos el espacio del que disponemos en la habitación para colocarlo, ya que, para que cumpla su función y no tengamos complicaciones, lo mejor es que vaya colocado en el centro del techo, de forma que reparta mejor el aire.

También, necesitamos, por supuesto, que el diseño encaje con la decoración del resto de la estancia para que el conjunto sea armonioso y no hay nada que rompa esa continuidad en las líneas.

En este punto está bien tener en cuenta también la opinión del resto de los convivientes porque hay, y no son pocas personas, quien tiene cierta manía a los ventiladores de aspas grandes. Pero no os preocupéis, existen diseños más reducidos que, de hecho, también ejercen de plafón, que encantarán a los amantes de lo minimalista.