Conectables a la electricidad, para la playa, con mesa incorporada… son muchas las opciones que podemos encontrar para refrigerarnos este verano.


Ha tardado en llegar un poco más que otros años, pero el calor del verano ya está aquí en todo su apogeo. Estos días en los que el termómetro no da tregua hay quien se afana por mantenerse a cubierto y quien prefiere pasar las altas temperaturas trasladándose a otros lugares más frescos… o donde el calor no moleste tanto.

Ya hemos hablado de diferentes formas de refrigerarse en casa, con aires acondicionados y ventiladores, pero ¿qué hacemos cuando vamos fuera? Pues para quienes tienen la suerte de irse a la playa, el complemento estrella no es ninguno de los aparatos antes mencionados. Tampoco el abanico.

La nevera tradicional

A lo que recurren muchos es a una cosa que llevamos utilizando muchísimo tiempo y que nunca pasa de moda: la nevera portátil. Este elemento que llevamos viendo en las playas españolas desde los años 80 se mantiene incólume cada verano por su utilidad, ya que no solo sirve para esos ratos en la arena, también para el camping o incluso para quienes tienen la suerte de disfrutar de una pequeña embarcación.

Por eso es habitual encontrar la clásica, esa que todos conocemos, de color azul con toques blancos, en la costa y también en los establecimientos que normalmente las comercializan. Pero existen muchos otros modelos.

Las distintas versiones

De hecho, hay opciones para todos los gustos. Así, encontramos variaciones de ese clásico, al que se le han añadido ruedas y un asa para que sea más fácil transportarla cuando va llena o incluso, se ha hecho la versión mesa. Esta no es otra que una nevera con dos alas que se suben para hacer las veces de mesa y se acompaña de dos taburetes. Todo en uno.

Pero también tenemos alguna versiones más reducidas y quizá un poco más cuidadas. Así nos encontramos con mochilas preparadas para mantener la temperatura en el interior. Su inconveniente es que no refrigeran por sí mismas, pero pueden ser muy útiles tanto en verano como en invierno, en verano por mantener los líquidos frescos y en invierno para que no se enfríe aquello que llevamos caliente.

La versión beauty

Además de estas mochilas encontramos en el mercado neveras que pueden cumplir como fresqueras pero que también incorporan la función de refrigeración. Equipadas con dos enchufes, pueden conectarse tanto a la luz como al mechero del coche, de forma que podamos controlar que no suba la temperatura en el interior.

Pero no podemos olvidar a la estrella de esta temporada entre las neveras portátiles, la mininevera beauty. Esta versión reducida y enchufable en la mayoría de los casos se ha convertido en un must entre los entendidos en belleza porque nos ayuda a mantener los cosméticos refrigerados, lo que es beneficioso a la hora de aplicarlo.