La decoración de estilo nórdico está en boga. Ficha estas ideas para decorar tu casa siguiendo las tendencias.


Es la tendencia de moda. Si echamos un ojo a los ‘influencers’ de decoración entre ellos descubriremos unos cuantos perfiles que apuestan por el estilo nórdico para decorar algunos de sus espacios.

El éxito de las tendencias escandinavas

Aunque los grandes interioristas siguen apostando por el mix& match en lugares como restaurantes o salones para exponer las modas que llegan en decoración, lo cierto es que en el día a día son muchos los que se decantan por un estilo nórdico.

Y hay varias razones para comprender por qué triunfan de esta manera los diseños nórdicos. En primer lugar, porque son piezas relativamente fáciles de conseguir o de imitar. Y no, no nos referimos solo a la tienda de muebles más famosa de Europa, porque hay vida más allá de Ikea y hay muchos diseñadores con creaciones estupendas a precios más que razonables.

Las claves para dar un toque nórdico a un espacio

Una de las razones porque las que triunfa este tipo de decoración entre la gente de a pie es porque son muy fáciles de encajar en cualquier espacio. Esto hace que la decoración fluya igual de bien en un espacio grande que en una casa pequeña.

La apuesta por los tonos blancos y claros es otro de los grandes aciertos. Pintar de tonos claros una pared aporta luminosidad a cualquier estancia y lo hace parecer más grande. Además, al ser tan aséptico no provoca ese efecto de ‘aburrimiento’ que quizá sí puede provocar una decoración demasiado colorida.

Los pequeños detalles

Una de las principales ventajas del estilo nórdico es que los diseños suelen ser sencillos, sin demasiadas florituras y sobre todo, funcionales. Esto es una gran ventaja porque los muebles serán siempre útiles además de conferir al espacio una atmósfera relajada, sin líneas abruptas.

Para complementar esos colores blancos y esos diseños funcionales tenemos que dar los toques personales con los pequeños detalles. Estos pueden ser una lámpara un poco diferente o unos cuadros que casen con el entorno.

Para ello es mejor que optemos por objetos de tonos y materiales naturales, pues no hay nada que case mejor con el blanco y defina mejor el estilo escandinavo que los toques de maderas naturales y los tonos neutros.

Jarrones o espejos con toques y aspecto natural irán a la perfección con un entorno de líneas limpias, minimalistas, que nos ayudará a relajarnos y sobre todo, a mantener el orden en casa. Porque esa funcionalidad es la clave de que, casi 70 años después de comenzar a popularizarse, el diseño nórdico viva su edad de oro en el siglo XXI.