Fichas estas ideas para incorporar un par de taburetes o puffs a tu salón o tu terraza para cuando venga alguna visita y quieras sentarla manteniendo la distancia pero sin renunciar a la comodidad.


Acomodar a todo el mundo en un espacio no siempre es fácil. Y lo será menos cuando comencemos a recibir visitas como lo hacíamos antes, ahora que la vacunación está en marcha y se ve un poco más de luz al final del túnel. Por eso, si eres de las que disfrutan reuniendo a la gente en casa, necesitas opciones que se adapten a los cambios.

Una buena forma de añadir plazas sin tener que comprar grandes muebles son los taburetes y los puff. Quizá no los concibas como el summum de la comodidad, pero son de gran utilidad para ampliar el número de lugares disponibles para sentarse sin comprometer el mobiliario y sin tener que estar moviendo todo.

Otro punto a favor de estos pequeños muebles es que, dado su escaso peso y sus dimensiones reducidas pueden ser colocados en cualquier lugar. Así podemos establecerlos en un lugar discreto cuando no hay visitas y sacarlo cuando alguien necesite sentarse, y además podemos colocarlo donde queramos, por lo que podremos seguir manteniendo la distancia de seguridad necesaria para evitar sustos.

Tamaños y formas

A la hora de elegirlos, como sucede con casi todo lo que tiene que ver con la decoración, se abre un mundo de posibilidades, porque los hay de muchos tipos y con funciones diferentes. Por ello tenemos que ser conscientes de cuál es la decoración de nuestra casa, el espacio del que disponemos y dónde pasará esa pieza del mobiliario la mayor parte del tiempo.

El función de esos factores podemos decantarnos pon una banqueta metálica. Por sus formas decorativas y sus distintos estilos encajará perfectamente en el salón y servirá tanto de asiento extra como de reposapiés para ver la televisión.

Los más pequeños

Si no andamos muy bien de espacio o hay niños en casa, una gran opción es decantarse por los taburetes con forma de caja, con la tapa acolchada y el interior vacío. Así podrán servir de asiento pero también de lugar para recoger todas aquellas pequeñas cosas que no sabemos bien dónde colocar.

Entre las opciones también existen los puff a modo de sillón. Estos ocupan más espacio y también conllevan mucho más relleno, pero resultan confortables y son un idea interesante si pasan la mayor parte del tiempo en la habitación de los más pequeños, que los verán como su propio sillón (os dejamos también una idea por si tenéis que rellenar los que ya tenéis en casa).

Os dejamos también una opción muy práctica que se adapta a muchos espacios, un taburete pequeño, con patas y con el interior vacío que puede resultar muy útil para ponerlo en el recibidor. Así podremos sentarnos para descalzarnos al entrar en casa. Pero que también funciona bien en dormitorios y salones. Así, si queremos darle otro uso solo tendremos que moverlo de lugar.