Ahora que llega el calor, ficha estas ideas para convertir tu jardín en un espacio en el que refrescarte.


El calor este año se está haciendo de rogar en algunas partes de nuestro país, pero parece que ya está de vuelta y esta vez viene para quedarse al menos durante unas cuantas semanas. Y claro, hay que hacerle frente como se pueda.

Unos lo combaten con aire acondicionado, otros con ventiladores y otros optan por ideas más divertidas y que, seguro, son las favoritas de los más pequeños. Entre ellas hay una clara ganadora: el agua.

Patos al agua

En los días de máximas temperaturas fuentes y ríos son una buena opción para refrescarse, aunque la piscina sigue siendo la opción más aclamada en las zonas de interior. El problema es que no todo el mundo tiene una o quiere pasar el día en la piscina municipal.

Para quienes no quieren hacer una obra en casa para tener una que esté instalada todo el año, pero aún así quieren disfrutar de una jornada a remojo, existen opciones de lo más variopinto. Nosotros hemos seleccionado unas cuantas para que os hagáis una idea de los distintos modelos que existen para que evaluéis y elijáis el que mejor se adapte a vosotros… y al espacio del que disponéis.

Medidas y formas

Porque el espacio será, en gran medida, el que delimite las opciones. Por ello, hay diseños de forma circular, pero también rectangular y medidas para todos los gustos. Como veréis a la hora de elegir una piscina os encontraréis con opciones hinchables -mucho más sencillas y rápidas de montar- pero también con algunas reforzadas. Estas últimas tendrán más estabilidad, pero os llevará un buen rato montarla.

Eso sí, de lo que nadie os libra es de echar un buen rato llenándola de agua. Y es aquí, en el líquido elemento donde surge otro de los puntos a tener en cuenta: la limpieza de la piscina. Porque existen opciones sin bomba y otras con bomba.

Esto encarece un poco el precio, pero debemos valorar si nos merece la pena. No en vano, la bomba o depuradora limpiará el agua eso nos permitirá utilizar la misma sin tener que rellenar la piscina durante más tiempo.

De lo más pequeño a los grandes tanques

Nosotros hemos seleccionado modelos por debajo de los 200 euros, pero las opciones y los añadidos pueden ser infinitos. Porque partimos desde las piscinas para bebés (que podéis encontrar modelos muy adecuados por precios entre los 10 y los 20 euros) hasta tanques que pueden alcanzar los 3.000 litros.

Por ello, queremos recordar un pequeño apunte: dado el peso que pueden llegar a suponer, lo recomendable es que, si estamos pensando en hacernos con una, nos aseguremos de ponerla solo en tierra firme.

Imaginen lo que puede suponer colocar tres toneladas de peso, por ejemplo, en una terraza elevada que no está preparada para ello: sería como tener un hipopótamo viviendo permanentemente allí.