Así tienes que cuidar tus labios para que luzcan hidratados y jugosos este verano.


Si no lo has hecho ya, es momento de preparar la piel para el sol. Antes de esos primeros baños en el mar o de los ratos en la piscina es conveniente que le des a tu piel todos los tratamientos que necesita.

Estos harán que luzca mucho mejor, pero, además, cuidarla y mimarla hará que luego ese tono dorado y saludable que deja estar al aire libre y dejar las pantallas se mantenga durante más tiempo. Y eso incluye, por supuesto, la piel de la cara.

Nuestro cutis es más delicado que el resto del cuerpo. Lo tenemos asumido y como tal lo cuidamos, pero suele haber una parte que olvidamos: los labios. A menudo pensamos que tienen una piel más fuerte que la del resto de la cara, pero no es así, esta zona sufre y además muestra en mayor medida los daños de las agresiones externas.

La exfoliación, un paso que siempre olvidamos en los labios

Por ello, a la hora de preparar nuestra piel es recomendable exfoliarla bien y una vez exfoliada, ya podemos proceder a la hidratación habitual. Esto que se puede aplicar a la piel de todo el cuerpo, también es necesario en los labios.

Normalmente nos encargamos de hidratarlos cuando notamos que están resecos. También cuando el frío hace mella o cuando empezamos a notar que se pelan un poquito. Pero para evitar llegar a ese punto, de vez en cuando les viene bien una exfoliación suave.

Distintos formatos

A la hora de exfoliar esta zona de la cara nos encontramos con distintos formatos que pueden ser útiles en diferentes situaciones. Así, para quienes no tienen demasiado tiempo y se pasan la vida corriendo de un sitio para otro, o para quienes no tienen demasiada maña están las versiones en barra de labios.

Se aplican igual que un pintalabios o un labial hidratante y no tienen mucha más complicación. Con algunos basta con que activemos la exfoliación frotando el labio superior contra el inferior.

Para quienes quieren un tratamiento intensivo existen otros formatos. Algunos tan profesionales que incluso necesitan de un pequeño guantecito para frotar la superficie de los labios con firmeza, pero sin ejercer demasiada presión.

Este tipo de tratamientos son totalmente renovadores, sin embargo, no son muy recomendables para esos momentos en los que los labios se muestran peor que nunca. Es decir, cuando están agrietados o notamos que se están pelando.

En esos momentos lo recomendable es que los hidratemos bien, dejemos que recuperen un poco su uniformidad y entonces, ya sí, nos encarguemos de las pieles muertas para que, al hidratarlos después, luzcan jugosos como nunca.