Llega la época en la que parece que todo se ve mejor con un poco de color. Ficha estas ideas si quieres lucir un tono más dorado sin exponerte a los rayos del sol.


Ha llegado el momento de sacar los pantalones cortos, las camisetas de tirantes y los vestidos. Un momento deseado por muchas personas pero no tanto por otras que, de pronto son conscientes de que su piel acusa las largas horas de invierno y no tiene el color que desean.

Estos días hay quien corre a broncearse, tirándose en la toalla o la tumbona a ver cuántos rayos de solo puede captar, pero también quien no quiere saber nada de largas exposiciones al sol. Para ellos las marcas cosméticas tienen una gama de productos que cada temporada van mejorando.

Un poco de color sin exponerse al sol

Se trata de los autobronceadores, un producto que ayuda a nuestra piel a tomar otro tono sin necesidad de tumbarse al sol. Funcionan de una forma muy similar al maquillaje y dan muy buen resultado, aunque hay que seguir una serie de pasos y tener precaución a la hora de aplicarlos.

La primera cosa que tenemos que tener en cuenta es el tono de nuestra piel. Si queremos que el resultado sea natural, debemos buscar tonos que estén acordes con el color actual de nuestra piel. Esto es, buscar un color que esté por encima del nuestro sí, porque de eso se trata, pero sin pasarse.

Escoger un autobronceador dos tonos por encima de nuestro color natural ya sería excesivo. Y el resultado, un auténtico desastre, porque en lugar de darnos ese tono saludable que buscamos provocaría en el efecto máscara.

Precauciones a la hora de aplicarlo

Lo primero que tenemos que pensar es en el formato que hemos elegido. La mayoría suelen ser cremas o mousses que se aplican como una hidratante, pero no está de más darle un extra de hidratación a la piel.

Por ello, antes de aplicar el autobronceador, si queremos que quede bien y prolongar su duración debemos exfoliar bien la piel y posteriormente, hidratarla. Una vez realizados estos dos pasos, podemos proceder a aplicar el producto.

Cómo ponerlo sobre la piel

Para la aplicación si la maña no es lo nuestro, lo mejor es que recurramos a un guante de aplicación. Son baratos, van perfectamente y evitan que luego nos queden marcas en las manos que queden extrañas.

Empezaremos por las piernas y seguiremos la aplicación de producto hacia arriba, masajeando un poco la piel con círculos. De este modo nos aseguraremos de que quede un tono uniforme, algo que será más fácil de lograr así que echándolo de abajo arriba.

Tenemos que tener especial cuidado con la zona de las rodillas y los codos. Cuando apliquemos el autobronceador deben estar muy bien hidratadas. Así evitaremos que se acumule el producto en esas zonas dejando un efecto antiestético.

Lo último que debemos broncear son la cara y las manos, que requieren de un cuidado especial, la primera para que no nos quede una máscara y las segundas porque son con lo que aplicamos todo. Pero teniendo un poco de cuidado, no repitiendo demasiado las pasadas y asegurándonos de que la zona está bien hidratada no debería generarnos ningún problema.