Ahora que comienza el calor, es momento de buscar formas de sofocarlo de forma rápida y sin hacer obra en casa.


Este está siendo un verano atípico en todos los sentidos, incluido en el de las temperaturas. Pero parece que el calor ya está aquí. Estos días las temperaturas subirán hasta lo que suele ser habitual en estas fechas y una vez más quizá haya que tirar de refrigeración adicional para no pasar calor en casa.

Refrigerar el ambiente

Hay a quien todo esto no le pilla de nuevas y tiene la casa preparada para los rigores del periodo estival, pero hay quien necesita echar mano de soluciones de última hora que además también resultan un poco más económicas. Porque hay opciones quizá no son tan buenas como la instalación de un sistema, pero son rápidas de aplicar y no suponen un desembolso económico tan fuerte.

Como ya sabemos, en las grandes superficies y las tiendas de electrodomésticos encontramos los consabidos ventiladores, que pueden ser una buena opción para momentos puntuales, pero hay quien necesita ir un poco más allá.

Un pingüino en mi salón

Para esos que necesitan algo más potente que un ventilador están los aires acondicionados portátiles. Hay quien los ha bautizado, bastante acertadamente como pingüinos. Su forma compacta y su capacidad no solo para mover el aire sino también para refrigerar son los responsables de un apelativo simpático pero no por ello menos certero.

Estos aparatos se presentan en el mercado en distintos formatos y tamaños, pero a la hora elegirlos hay que tener en cuenta varios puntos. El primero y más básico es conocer cuáles son nuestras necesidades exactas. No es lo mismo refrigerar un salón de 20 metros cuadrados que un despacho pequeño.

Movilidad y eficiencia energética

También hay que ser realistas con las necesidades de movilidad del aparato. Si queremos ir trasladándolo de estancias necesitaremos o uno con dimensiones más reducidas o alguno con ruedas y que podamos empujar fácilmente.

En tercer lugar, hay que echar un ojo a los consumos de cada una de las opciones y prestar atención a los datos. A veces por ahorrarnos unos euros en la compra inicial acabamos adquiriendo algo que luego no tiene la eficiencia energética más adecuada y eso se acaba notando en la factura de la luz, un asunto en el que ahora, con la nueva tarificación, todos hemos puesto el ojo.

Y para terminar, hay que revisar la potencia el aparato y la forma que utiliza para refrigerar: si es mediante agua o hielo, si lo que hace es mover el aire mediante una turbina. Las posibilidades son muchas, y de hecho muchos de estos aparatos tienen varias funciones para que puedas seleccionar en función de lo que necesites en cada momento.