Ahora que comienzan a subir las temperaturas, es necesario que dediquemos un tiempo a ayudar a nuestras plantas a sobrevivir al clima.


Llegan los días más largos del año. Se aproxima el verano y con él también las temperaturas más altas. Una circunstancia climatológica que nos obliga a tener precaución para no deshidratarnos o chamuscarnos bajo la luz del sol, pero que también hace que nos preocupemos por los seres vivos de la casa.

Nuestras mascotas también requieren de cuidados especiales en estos días en los que las temperaturas se elevan, pero las plantas también. Porque si no tenemos cuidado hay más de una que lo tendrá difícil para sobrevivir a esta temporada y a los golpes de calor.

Las plantas sí son para el verano

Lo primero que tenemos que hacer es chequear qué tipo de plantas tenemos en casa. Si son de las invernales, mejor que las mantengamos a cubierto y alejadas de la luz directa del sol todo lo que podamos. Lo agradecerán y aguantarán mejor estas semanas de calor intenso.

Por suerte, hay plantas a las que el verano no solo no les molesta ni lo más mínimo, sino que les sienta de maravilla. Todos conocemos los cactus y su capacidad para sobrevivir en algunos de los lugares más inhóspitos del planeta, pero además de esta familia de plantas, existen otras que muestran su mejor cara durante el verano.

Flores de verano

Ese es el caso de los geranios, una de las plantas más socorridas en el hemisferio norte, porque resisten bien la subida de temperatura. Tanto que, incluso, algunas variedades florecen en esta época. Solo hay que recordar plantarlas en primavera para que lleguen a estos primeros días de calor con las flores abiertas.

Otras flores que agradecen el calor son las dalias. Plantadas a finales de la primavera, florecen durante la época estival o, en el caso de algunas variedades y de una siembra tardía, también en los primeros meses del otoño.

Hidratación también en vacaciones

Sea como fuere, además de estas variedades veraniegas, lo que está claro que es que todas las plantas necesitan su dosis de agua. Es necesario saber cuál es para no pasarnos con los riegos, puesto que hay plantas que pueden sufrir tanto por el exceso de agua como lo harían por escasez.

Ahora llega la época de vacaciones y más de uno estará pensando en cómo convencer al vecino para que vaya de vez en cuando a echarle un poco de agua a sus macetas. Por fortuna, la tecnología puede hacer que podamos olvidarnos de tener que pedir favores. Ahora existen formas de riego de lo más simples: desde pipetas que van soltando poco a poco la humedad, hasta sistemas de riego automatizados pasando por geles que permiten que podamos coger las maletas e irnos de cada hasta durante un mes.