La botánica puede ayudarnos a evitar que los insectos se nos cuelen en casa este verano. Ficha estas ideas para hacerlo en tu hogar.


Este año la lluvia parece habernos acompañado durante más tiempo de lo que estábamos acostumbrados en los últimos años. Esto provoca que la vegetación que nos rodea haya sido más exuberante esta primavera.

Las lluvias y el aumento de la humedad nos dejan un entorno más bonito, pero también hace que los insectos proliferen, lo que es bueno para el medioambiente pero puede ser un tanto molesto para nuestro día a día.

Si vivimos en medio del campo notaremos su presencia más que en el centro de las ciudades, donde, de todos modos, también pueden hacer acto de presencia, especialmente las moscas y los mosquitos.

Matamoscas y repelentes de insectos

Para alejarlos de nuestros hogares hay mil y una formas inventadas, y la mayoría de ellas muy efectivas. Así tenemos potentes insecticidas en forma de spray y también algunos que funcionan enchufándolos a la luz eléctrica.

Utilizando este mismo sistema, el de conectarlos a la toma de corriente, tenemos también repelentes ultrasónicos. Estos son dispositivos que emiten sonido en una frecuencia inaudible para nosotros pero que funciona como barrera para evitar que los insectos se cuelen en el interior de las viviendas.

La sabiduría de la naturaleza

Pero hay otras opciones que no necesitan de sprays o luz para funcionar y que hemos sacado de la propia naturaleza. Recuerden aquella fábula Félix Samaniego en la que recitaba: “A un panal de rica miel cien mil moscas acudieron, que por golosas murieron, presas de patas en él”.

Pues bien a día de hoy seguimos encontrando trampas para moscas y mosquitos que utilizan ese mismo sistema: van impregnadas con sustancias que les atraen y cuando llegan, quedan atrapados en algún tipo de adhesivo.

La botánica nos ayuda

Pero además de copiar a la naturaleza podemos servirnos de ella para evitar que los insectos pueblen nuestra casa… y además lograremos decorarla. Echando mano de la botánica nos encontramos con plantas que no solo no atraen a determinados insectos, sino que los repelen.

Ese es el caso de la citronella. Su efecto es tan potente que incluso se utiliza como componente en gran parte de los repelentes farmacéuticos o químicos. En casa, un par de plantas de esta especie nos ayudarán a evitar que las moscas y mosquitos campen a sus anchas.

Y, aunque muchos no lo sabíamos, los geranios, probablemente la planta más cultivada en nuestro país con fines decorativos, también tienen ese efecto repelente para moscas y mosquitos entre otros insectos.

Esa cualidad la comparten también algunas plantas aromáticas, como la menta y una planta de exterior que muchos eligen por su aroma: la dama o el galán de noche.