Los polvos de sol son el componente perfecto para tener en nuestro neceser y utilizar estos días en los que queremos un poco de color en la cara sin exponernos a los rayos solares.


Estamos en esos días del año en los que el sol comienza a brillar con más fuerza y hacemos el cambio de armario.  Al sacar las prendas más veraniegas y disfrutar de más horas de luz, también prestamos más atención a nuestro aspecto, incluido el rostro, aunque las mascarillas sigan cubriéndonos la cara casi por completo.

Y estos días también nos damos cuenta de que nuestra piel muestra un aspecto blanquecino, acusando, en muchos casos y sin ninguna duda, la falta de paseos al aire libre. Y si lo que queremos es tener ese aspecto con un toque dorado, por fortuna no es necesario exponerse a la luz solar para lograr el efecto. La cosmética puede hacer ese trabajo.

Terracotta, la estrella

Son muchos los ingredientes que se utilizan para dar un aspecto a la piel como besada por el sol –‘sun kissed’, que dicen los anglosajones- y muchas las versiones realizadas por los laboratorios cosméticos. Pero hay unos polvos que son la estrella en este tipo de productos. Se trata de los Terracotta, de la firma francesa Guerlain.

Estos han inspirado a toda una generación de productos que tienen también una alta calidad y cumplen la misma función, aunque, eso sí, no vienen precedidos por su leyenda como los de la casa gala. Pero el tono terracota es muy adecuado para las pieles un poco más oscuras para matificar y dar ese aspecto de dorado.

Las pieles más claras y su versión

Para los tonos de piel más pálidos es mejor tender hacia los tonos dorados más que a los anaranjados para dar ese efecto. Si utilizamos un color más oscuro podemos generar una especie de máscara que restará naturalidad al conjunto y además, la idea perderá su efecto, porque ya no parecerá que estamos ligeramente bronceados.

Cuando hablamos de pieles blancas, se trata de pieles más delicadas y que tienen que evitar la exposición al sol, aunque esto último debería aplicarse a todas las pieles, que deben protegerse y evitar el exceso. Pero en el caso de las pieles pálidas es recomendable utilizar formulaciones que posean, además de ese toque de color, protección solar, a poder ser de un factor elevado.

Puntos estratégicos

Pero sea cual sea tu tono de piel y la paleta que elijas, hay una serie de normas para aplicar correctamente el producto. Si lo que queremos es lograr que el aspecto parezca natural, entonces debemos evitar aplicar los polvos por todo el rostro. Hacer eso provocará ese efecto más cara del que hablábamos.

En lugar de eso, lo recomendable sería que lo aplicásemos solo en las partes más altas del rostro. Estas serían aquellas que, en condiciones normales, más recibirían los rayos del sol, es decir: la parte alta de la frente, el puente de la nariz y los pómulos. Para rematar, debemos dar un ligero toque con el color sobre la barbilla y quedará perfecto.