La piel de la zona situada bajo nuestros ojos es una de las más sensibles del cuerpo y por ello requiere de cuidados especiales. Ficha estas ideas para darle el trato que merece.


Es sensible, mucho más fina que en otras partes de la cara y además emite señales de alerta mucho más visible que otras zonas. La piel del contorno de los ojos es especial, y por eso requiere de cuidados específicos y de productos exclusivos para mantenerla como deberíamos.

Sucede además, que esta piel tan delicada ejerce de auténtico chivato de nuestro estado en cuestión de horas. Deja patente si hemos pasado una mala noche, si estamos haciendo una vida mucho más sedentaria de lo que deberíamos o de si hemos pasado un mal rato y hemos llorado.

Una zona delicada

Por ello, como decíamos, hay que proporcionarle la hidratación y los cuidados que necesita. Hay que hacerlo a diario con contornos de ojos adecuados a nuestro tipo de piel y a nuestra edad –una piel madura no necesita los mismos cuidados que una piel joven- y además con constancia: mañana y noche. Y por supuesto, no olvidarnos nunca de desmaquillarnos antes de acostarnos y aplicarnos el tratamiento.

Pero además de eso debemos tener a mano productos de ‘rescate’ y de refuerzo para cuando ya no hay nada que hacer y las ojeras o las bolsas han aparecido. Una de las cosas más eficaces es meter los productos en la nevera. Así, al aplicarlos fríos ejercerán una acción vasoconstrictora y desinflamante en la zona, por lo que multiplicará el efecto.

La otra es contar con productos específicos para esos momentos. Y en los últimos tiempos parece que el más buscado son los parches. Muchas estrellas de Hollywood los usan –de vez en cuando alguna sube una instantánea a las redes sociales- y hay quienes lo consideran una auténtica salvación.

Con ácido hialurónico, con aloe…

Como han proliferado en los últimos tiempos, ahora es más sencillo encontrar una amplia gama de parches, cada uno pensado para ayudar con un problema concreto. Unos vienen con ácido hialurónico para rellenar las pequeñas arruguitas y alisar su aspecto. Otros lo hacen con agentes descongestionantes y otros, con colágeno.

Las posibilidades son muchas, pero el fin solo es uno: devolverle a tus ojos el lustre de antes. No obstante, a la hora de seleccionar los más adecuados para ti, tienes que fijarte en las necesidades de tus ojos y también en qué formato te resulta más agradable, porque los hay de distintos materiales.

Así puedes encontrarlos en gel con un aplicador o en bandas de plástico, pero hay firmas que los fabrican en tela, un tejido muy habitual en muchas mascarillas y que ha probado ser muy útil para la aplicación de cosméticos sobre la piel.