A veces con cuidar la piel desde fuera no es suficiente y hay que trabajar desde dentro, una buena alimentación es la clave, aunque a veces no viene mal una pequeña ayuda.


Los tratamientos cosméticos suelen ser efectivos para ayudarnos con determinados problemas de la piel, pero no siempre lo logramos. Esto puede deberse a varios factores, pero hay dos que siempre suelen estar en las quinielas. O nos hemos equivocado con el producto que mejor nos va o hemos esperado tanto a atajar el problema que por sí solos una crema o un serum no son tan efectivos como nos gustaría.

Para echarnos una mano con algunos de esos casos, los laboratorios farmacéuticos han sacado nuevas gamas de productos destinados a ayudarnos con esos problemas estéticos. Estas complementan a esos artículos de uso tópico que ya habíamos incorporado a nuestras rutinas. Se trata de la llamada nutricosmética, esos suplementos que se ingieren y que impulsan los tratamientos exteriores.

Los hay bastante efectivos –abajo os dejamos unas cuantas opciones de este tipo de compuestos-, no obstante, como decimos siempre, nunca está de más consultar a nuestro médico ante cualquier duda. En su mayoría este tipo de productos se basan en compuestos naturales.

Esto quiere decir que en condiciones normales no deberían generar ningún problema pero, como deberíamos hacer con cualquier otro producto que vayamos a ingerir o aplicar sobre nuestra piel, debemos revisar antes los ingredientes. Esto evitará sustos si tenemos algún tipo de alergia o intolerancia a alguno de los componentes.

Desde el interior hacia el exterior

El concepto no es demasiado antiguo, pero sí llevan el suficiente tiempo en el mercado para que haya distintas líneas. Algunas están destinas a cosas que, en apariencia no creeríamos importantes para el aspecto físico pero que son fundamentales no solo para tener buena cara, también para algo más importante, que es tener buena salud.

Tal es el caso de los complementos con ingredientes naturales como la valeriana para ayudarnos a conciliar el sueño y descansar bien. Porque un sueño profundo, en el que pasamos por todas las fases es necesario para la regeneración de nuestra piel así como para mantener en condiciones óptimas nuestras funciones cognitivas.

Otros suplementos buscan ayudarnos con el aparato excretor y nos ayudan a eliminar toxinas y prevenir infecciones en el aparato urinario. En este sentido, no es nada nuevo y que no podamos impulsar con nuestra alimentación: beber mucha agua no solo nos sirve para mantener el cuerpo hidratado, también para eliminar esas toxinas y mejorar nuestra función renal. Además, podemos apoyar esto con alimentos como los arándanos, los espárragos o la piña, muy diuréticos.

De la alimentación a la suplementación

Como decimos, es fundamental mantener una dieta sana, rica en frutas y verduras, en la que los pescados estén presentes así como las proteínas. Pero a veces llevar una dieta sana no hace que logremos nuestros objetivos estéticos a largo plazo. El pelo suele ser uno de los elementos que no siempre reacciona como esperábamos y son muchos los que recurren a suplementos.

Lo mismo sucede con elementos necesarios para mantener la firmeza y elasticidad de la piel como el ácido hialurónico o el colágeno. La producción de estos elementos dentro del cuerpo se ve impulsada por algunos alimentos, pero hay quien precisa de suplementación, y la oferta en ese sentido es tal, que hasta podemos encontrar cacao con colágeno añadido. Solo se trata de dar con el producto que mejor se adapte a nuestras necesidades. A veces un pequeño cambio o añadido en la dieta, obra el milagro.