Ahora llega el cambio de armario y con él la necesidad de optimizar el espacio para ver todas esas prendas que a veces quedan relegados a un segundo plano.


Ahora que llegan las buenas temperaturas llega también el momento de darle una vuelta al armario. Y, como siempre que se acerca ese momento, nos damos cuenta de que no está tan ordenado como nos gustaría y que no estamos aprovechando el espacio como deberíamos.

Por suerte, para sacarle un mayor partido no hace falta ser Marie Kondo, la gurú del orden que Netflix ha hecho famosa –y que acompaña estas líneas-. Solo necesitamos los elementos adecuados.

A golpe de vista

En primer lugar, al hacer ese cambio de armario tenemos que ser conscientes de cuántas cosas tenemos que no estamos utilizando porque no están al alcance de nuestra mano. Para ello, es mejor cambiar la forma en la que doblamos algunas prendas, como camisetas o pantalones vaqueros intentando que, en vez de quedar apiladas, queden en hilera, de forma que cuando abramos el cajón, todas queden a la vista.

El segundo paso es generar cajones o espacio de almacenaje en espacios desaprovechados. Para eso tenemos los organizadores colgables. Suelen ser de tela y penden de la barra como una percha, pero nos permiten generar espacios en los que colocar cosas dobladas en lugar de colgadas.

Colgar de forma eficiente

En cuanto a la ropa que necesariamente tiene que ir colgada, un buen truco es buscar perchas iguales. Muchas veces por tener perchas de distintas formas y tamaños acabamos teniendo todo un tanto desordenado. Buscad unas consistentes, que soporten bien las prendas con cierto peso y que tengan elementos antideslizantes para que esas camisas o vestidos más vaporosos no acaben en el suelo.

Otra idea para ganar espacio en el almacenaje son las perchas móviles. Hay perchas múltiples que pueden adoptar más de una posición, de tal manera que ahorraréis espacio al poder colgarlas en vertical en lugar de en posición horizontal.

Los objetos más complicados de colocar

Si hay cosas que resultan difíciles de colocar esos son los complementos. Zapatos y Bolsos ocupan espacio y son complicados de almacenar de forma que tengamos todos a la vista. Para los primeros os proponemos dos opciones: los clásicos zapateros y una opción de organizador que nos permite colocar un zapato bajo el otro de tal manera que el par ocupe lo mismo que un único zapato.

Para los segundos, dependiendo del tamaño de los bolsos, podéis colocarlos en una caja –si son tipo sobre y no se estropean- o podéis almacenarlos en separadores. Quienes más espacio tengan en casa podrán utilizar un armario solo para eso, pero quienes no disponen de tanto pueden echar mano de útiles como el que os mostramos más abajo. Son fundas con distintos espacios separados que pueden colgarse de la barra del perchero o incluso de las puertas del armario para aprovechar al máximo el espacio.