Moldes para tartas, pasteles y galletas, mangas pasteleras, lenguas de gato… te mostramos todos los artilugios que pueden resultarte útiles cuando te pongas a pelear con los postres.


Que toda la familia pase más tiempo en casa anima –y a veces obliga- a cocinar más. Pero si hay un tipo de elaboraciones que son divertidas, especialmente para hacer con los más pequeños, esos son los postres. Aunque hay que reconocer que la repostería es quizá también la parte más difícil de cocina.  Por fortuna, como todo, también tiene sus trucos.

El primero para lograr ser un hacha en la elaboración de tartas, pasteles y galletas, es la paciencia. La mayoría de estos platos requieren de buenas dosis de tiempo y de minuciosidad. El segundo, va relacionado con eso de ir al detalle y es ser muy escrupuloso con las medidas.

Báscula y recetario

En los platos salados la mayoría de las veces cocinamos a ojo, por intuición, pero con la repostería ese muy complicado que acertemos utilizando esta técnica. Quizá con las torrijas funcione (que, por cierto, como es época os dejamos la receta por aquí), pero con otros postres más elaborados es preferible seguir la receta al pie de la letra. Así evitaremos pequeños fallos como pasarnos con el azúcar y grandes desastres como que el bizcocho suba por un lado pero por otro no.

El tercer truco para ser buen repostero es contar con un buen material de trabajo. Y ahí es donde podemos ayudaros. Está claro que un martillo no hace al carpintero, pero sería mucho más complicado lograr que las cosas salieran bien sin las herramientas adecuadas. Por eso aquí os dejamos una serie de productos que pueden serviros para echar un vistazo en vuestras estanterías y completar lo que os falte.

Moldes y mangas pasteleras

Una de las cosas más necesarias a la hora de embarcarse en una receta de repostería es un molde adecuado. En nuestra selección os hemos dejado de dos tipos: de silicona con distintas formas, y de metal. Ambas elecciones comparten una característica común: están pesados para que el contenido resulte fácil de desmoldar. En el caso de la silicona porque es maleable y antiadherente y en el de las de metal, porque son desmontables.

La otra cosa imprescindible que no puede faltar en una cocina en la que la repostería sea algo habitual es una báscula. Nosotros os proponemos una básica que ocupa poco espacio y que es digital. Así os aseguraréis de medir al gramo, algo que en el caso de la harina quizá no sea tan importante, pero sí lo es cuando se trata de la levadura.

Por supuesto, no faltan las mangas pasteleras para que podáis decorar tartas y pasteles y también rellenar buñuelos o Petit choux de nata, o crema. La que hemos seleccionado viene acompañada de un montón de boquillas para que le deis la forma que consideréis oportuna.

Mezclar y probar

Por supuesto no nos olvidamos de un básico que es de lo más útil: las palas de silicona o lenguas de gato, capaces de rebañar hasta el último rincón para que no se desperdicie ni lo más mínimo. Ni tampoco de otro básico importante en la repostería, las batidoras. Son muy útiles para las masas e imprescindibles para montar nata o claras de huevo y llevarlas a punto de nieve sin dejarnos el brazo por el camino.

Además, hemos incluido una estantería de rejilla de pequeño tamaño que vendrá muy bien a aquellos que disfruten haciendo magdalenas y cupcakes para enfriarlas sin ocupar demasiado espacio en la cocina.