Los tirones son el gran enemigo de cualquier cabello que quiera mantener su longitud y forma, y en verano, los enredos se pueden multiplicar. Echa mano de las mascarillas para lograr mantenerlo sano.


Hay dos partes de nuestro cuerpo que sufren como ninguna otra los estragos de los cambios de temperatura y las largas exposiciones a la luz solar. Esas son la piel y el pelo. Y lo hacen especialmente en esta época del año, porque el verano, con el aumento de las temperaturas, se ven dañados con más facilidad.

La prevención como herramienta

Con la primera de esas dos partes, la piel, afortunadamente cada vez somos más conscientes de lo necesario que es protegerla y cuidarla. Sin embargo con el segundo nos cuesta más centrarlos en la prevención y aplicar los métodos necesarios. Y darle a nuestro cabello lo que necesita es de vital importancia para evitar males mayores.

Una de las cosas que casi siempre suele faltarle al cabello es hidratación y nutrición. Y eso suele ser algo común a todos los tipos de cabello y en todas las estaciones del año. Por eso, siempre tendremos que buscar productos que nos ayuden a mantener su salud durante los 12 meses.

Las mascarillas como salvadoras

La cosmética puede ayudarnos y mucho, a lograr que nuestro pelo siga teniendo el brillo y la vida que tenía, especialmente los productos de uso habitual. El champú y el acondicionador que elijamos son de vital importancia en el cuidado diario, pero hay un tratamiento que cumple el papel de prevención y también el de reparación.

Ese es la mascarilla. Debemos elegir una acorde a nuestro tipo de cabello y prestar atención a sus necesidades para ver si logramos dar con la que nos ayude a lograr nuestros objetivos. Así podemos encontrar aquellas que nos ayudan a proteger el color en el cabello teñido, a engrosar los cabellos más frágiles o a controlar el encrespamiento en los cabellos con tendencia a alborotarse.

Evitar y deshacer los enredos

Pero las mascarilla puede ayudarnos además a evitar que el pelo sufra. Especialmente en esta época del año en la que pasamos mucho tiempo a remojo en playas y piscinas y el cabello tiende a enredarse.

En los casos en los que los nudos se hacen difíciles de gestionar, podemos lavarnos el cabello, aplicar la mascarilla y dejarla actuar. Así, mientras está ejerciendo su tratamiento sobre el pelo, podemos aprovechar para peinar el cabello y deshacer los nudos con suavidad y evitando siempre los tirones.

Tenemos que ser conscientes de que nada altera más el pelo que peinarlo a tirones, porque podemos romperlo o incluso arrancarlo. Por ello, estos productos, en textura cremosa nos ayudarán a desenredar el pelo sin dañar la cutícula. Lo único que tenemos que vigilar es no aplicarlos sobre la raíz del pelo, solo de medios a puntas y dejarlo actuar el tiempo que especifica el fabricante.