La piel sensible necesita de unos cuidados específicos para no irritarse y esto es especialmente importante cuando se trata de la limpieza.


Todas las pieles merecen el mejor de los cuidados, pero hay unas que necesitan de aún más mimo porque reaccionan mucho más ante la mínima agresión. Esas son las pieles sensibles, que requieren de tratamientos y productos específicos, y  lo hacen no solo en el paso de la hidratación, también en uno de los pasos más importantes que hay que dar a la hora de cuidar de la piel, que es la limpieza.

En este punto, con las pieles sensibles hay que ser especialmente cuidadosos, porque hay que evitar que la piel sufra aún más agresiones que la debiliten o la enrojezcan. Por eso, a la hora de limpiarla debemos elegir siempre fórmulas suaves, con texturas e ingredientes calmantes.

Limpieza mecánica

Por ese motivo, no es aconsejable para las pieles sensibles decantarse por productos que efectúen la limpieza de los poros de manera mecánica, esto es, con textura granulada, porque esto alterará la capa exterior de la piel provocando irritación, rojeces y, si no tenemos cuidado, incluso escozor.

Lo más razonable es que nos decantemos por texturas como las leches limpiadoras o las aguas micelares, muchos más suaves y fáciles de aplicar e igual de efectivas para la limpieza. Lo único importante para que funcionen y se noten los resultados deberíamos ser constantes en el uso y acordarnos de limpiar bien por la mañana y por noche nuestra piel.

Limpiar y desmaquillar, un gesto básico

Este gesto, básico en cualquier rutina de belleza, es necesario en el día a día, aun cuando no nos maquillamos. Pero si lo hacemos, es imprescindible. Porque uno de los peores ataques que puede sufrir nuestra piel es no limpiarla antes de acostarnos.

Esto puede hacer que los poros se obstruyan, dando lugar a un aspecto más sucio y, lo que es peor, la aparición de puntos negros e incluso acné. Porque las pieles sensibles no están exentas de sufrir también esos problemas.

Por ello, para evitar este problema y tratar con suavidad nuestra piel, debemos recurrir a limpiadores con fórmulas con texturas suaves y aplicarlas con el máximo cuidado, a poder ser, acompañadas de un disco de algodón y sin presionar demasiado, pues no es necesario hacerlo para eliminar las impurezas o la suciedad que se haya quedado en la piel.

Si el maquillaje que queremos retirar es waterproof no es necesario frotar con más fuerza, lo que hace falta es buscar productos bifásicos o con base de aceite, que atrapan el maquillaje sin irritar la piel.

Pero si esos productos tienen agentes calmantes, mejor que mejor. Y para eso hay ingredientes naturales, como la rosa, que funcionan a la perfección, porque no solo evitan la agresión sino que además, recuperan la piel.