Fichas estas ideas para darle un giro a tu mirada y enmarcarla como merece (y como marcan las tendencias).


No les prestamos la atención que merecen, pero las cejas son mucho más importantes de lo que nos creemos a la hora de configurar nuestro aspecto. Estas dos líneas sobre los ojos sirven para enmarcar la mirada, para darle cierta profundidad y también hablan -y mucho- de nosotros.

Unas cejas pueden mostrar nuestra edad o incluso si en el pasado seguimos alguna de esas modas que hicieron cambiar nuestro aspecto de forma irremediable, como aquella que precisamente convertía las cejas en dos líneas sobre los ojos, a veces incluso con formas que a día de hoy nos resultan extrañas.

Las cejas dejan patente nuestra personalidad, también son un buen chivato, pues a veces dejan entrever nuestro estado de ánimo según su posición. Y también hablan de cómo las cuidamos.

Rellenar los espacios

Una de las cosas más habituales que suele suceder es que con el paso del tiempo vamos perdiendo densidad y se muestran menos pobladas. Por eso, les viene bien un poco de relleno. Este toque se puede dar con un lápiz o un pincel de forma que queden naturales. Así conseguiremos rejuvenecer la mirada e intensificarla en tan solo unos segundos.

Existen métodos duraderos para lograrlo. Entre ellos el más extendido en los últimos tiempos es el microblanding, una técnica con un resultado semipermanente que, sin embargo, es mejor que realice un especialista.

Se trata de una técnica que puede dar muy buenos resultados, pero debemos ir a un experto para que haga un diseño de cejas acorde a nuestro rostro, de forma que resulte natural y las líneas sean armoniosas.

Maquillarse en casa

Si no queremos someternos al microblanding y simplemente queremos darles un toque en casa, la cosmética puede ser nuestra gran aliada. Así, la actividad se centrará en rellenar esos pequeños espacios que se han formado con el paso del tiempo y dejar clara la línea de la ceja.

Para ello, lo mejor es que primero vayamos a que nos hagan un buen diseño de cejas, acorde a la línea de nuestra mirada y después, en el día a día, ir trabajando en esa dirección, tanto con las pinzas de depilar, para deshacernos de esos pelillos que rompen la línea, como en el peinado.

Los colores y las líneas

Lo principal a la hora de abordar el maquillaje de las cejas es el lápiz o pincel que elijamos. Debe ser fino y, lo más importante, de un tono que se asemeje lo máximo posible al de nuestras cejas para obtener ese resultado natural del que hablamos.

Lo más recomendable es que además tenga un cepillo con el que peinarlas. En los últimos tiempos se llevan peinadas hacia arriba, pero eso ya va a gusto de cada cual. Algunos productos incorporan además una máscara de cejas que cumple la misma función que la de pestañas, que cuando las peinemos se queden tal y como las dejamos.