Las influencers, actrices y cantantes llevan tiempo mostrando la tendencia: es hora de volver a ponerse horquillas, pasadores y pinzas en el pelo.


Llevamos una temporada viéndolo: los 90 han vuelto con fuerza. Con sus prendas cómodas, sus camisetas crop y con sus desmanes estilísticos. Pero es ahora cuando Instagram se ha inundado de fotografías con todas esas tendencias que llevamos en aquella década, como los pantalones de pata de elefante o los vaqueros rotos al estilo gruge.

Después de años de melenas sueltas, solo interrumpidos por recogidos pulidos, minimalistas y seguidos de toques románticos, el pelo también vuelve a la última década del siglo XX. Porque ha regresado también la tendencia a esas melenas lánguidas, sí, pero también a los recogidos dejando dos mechones sobre la cara y sobre todo, una que llama la atención: la de recuperar los accesorios para el pelo.

Horror vacui sobre el cabello

Pero la tendencia  no ha vuelto con esas diademas invisibles que se llevaban en 90, sino con las pinzas, que hasta ahora parecían relegadas al teletrabajo y los momentos en casa, y con las horquillas y pasadores. También con las bandanas y pañuelos.

Lo importante a la hora de seguir la tendencia parece ser la exageración. Así lo dicta el gran generador de modas estos días: Instagram. En la red social hemos visto algo que había aparecido antes en las alfombras rojas pero a lo que no habíamos prestado demasiada atención. Y esto es la exageración.

No se trata de poner un pequeño detalle o de utilizar una horquilla para sujetar un mechón. Ahora estos elementos decorativos cobran tal protagonismo que lo importante no es colocar el cabello de manera estratégica para que el peinado resulte favorecedor, lo interesante es que se vea bien el complemento, y si son varios, mucho mejor.

Combinaciones y colores

La clave parece estar en utilizar tantos elementos como se pueda. Y son perfectamente válidos –y casi hasta tendencia- los que tienen tonos llamativos. Hasta ahora parecían cosa de los más pequeños de la casa, pero ahora las pequeñas pinzas de colores, los pasadores con dibujos infantiles o las gomas en tonos flúor son lo más entre estrellas de las redes como Chiara Ferragni.

Se aceptan, por supuesto, los pasadores de tonos metálicos, las horquillas cuajadas de cristales y brillos, como las que lleva la modelo Ashley Graham en la imagen que acompaña estas líneas. Ella lleva unas cuantas firmadas por Gucci, que y anticipó la tendencia. Pero no hace falta irse a las casas de alta costura para coger ideas, basta con fijarse alrededor o abrir el móvil.

Para los más conservadores, siempre queda la opción de elegir una única pieza. Y esta puede ser desde una horquilla hasta un coletero que haga las veces de pañuelo o una diadema, porque sí, por suerte para algunos, eso también es tendencia.