Cambiar el hall de entrada de casa es mucho más sencillo de lo que parece, ficha estas ideas para darle un giro.


La entrada de casa es de esas zonas que muchas veces olvidamos que existe. O que no aprovechamos como deberíamos. Por eso hoy os proponemos formas de darle un cambio al recibidor de vuestro hogar sin tener que invertir demasiado y sin dedicar un esfuerzo titánico a mover cosas.

La utilidad como motor de cambio

Porque el recibidor muchas veces está desaprovechado y puede ser muy útil para colocar determinados elementos que al final acabaremos usando a diario y que pueden descargar otras partes. El recibidor es, por ejemplo, un buen lugar para colocar un zapatero. Esto es buena idea si en casa sois de la tendencia nórdica de descalzaros y pedir a las visitas que también lo hagan al entrar en vuestra casa.

Otros elementos que son muy útiles en ese espacio son los percheros. Aunque ahora que va llegando el calor prescindimos de las prendas de abrigo, en invierno constituyen un lugar perfecto para colgar esos abrigos que utilizamos casi a diario sin tener que guardarlos en un armario.

Por último, también podéis valorar la posibilidad, si tenéis espacio, de añadir, además de la clásica mesa para colocar las llaves etc y consabido espejo, una silla o una banqueta. Esto resultará muy útil para sentaros y quitaros con tranquilidad los zapatos antes de introducirlos en el zapatero.

Claves para cambiar el espacio

Lo primero que tenéis que hacer antes de poneros manos a la obra es elegir el estilo que más os va y que mejor encaja con el resto de la casa. Si tenéis el resto de las estancias decoradas de manera clásica, es mejor que os decantéis por diseños que, aunque renovados, sigan las líneas clásicas. Por fortuna, como estos días se lleva todo, encontraréis diseños que se adaptan a casi todos los estilos, desde los más minimalistas a los vintage, pasando por los diseños industriales.

Por eso, como sucede cada vez que vamos a comprar un mueble o cambiar algo de sitio, lo primero que hay que hacer es medir para hacernos una idea de las dimensiones reales de un espacio. Así aprovecharemos bien cada rincón. Lo segundo es decidir qué utilidad queremos darle a la entrada, si va a ser solo un espacio decorativo o si queremos que, además, acoja algún mueble práctico como un zapatero o un banco de almacenaje.

Los pequeños detalles

Una vez decidido todo eso, pasamos a la elección de los muebles. Los hay que vienen por módulos y que deberemos colocar por separado. Pero si no queremos perder tiempo en instalación, también los hay que vienen completamente integrados. Solo hay que revisar los puntos de luz para que esté bien iluminada. Es muy útil que el mueble lleve espejo para darnos ese último vistazo y ya estaremos listos para salir por la puerta de casa.