Aumentar el espacio de almacenaje es siempre una buena idea.


No sabemos de dónde salen, pero las casas, con el tiempo, se van llenando de cosas. También de vida, convirtiéndose en un hogar, pero con el paso del tiempo acumulamos, aparte de recuerdos, algunas cosas inservibles y muchas otras que utilizamos, pero bastante menos de lo que creemos.

Mantener el orden

Todos esos objetos necesitan encontrar su lugar en casa y para ello, hay que generar espacio de almacenaje. Y, como ven en la imagen, con Estefanía de Mónaco llevando una estantería con su hija, hasta los habitantes de palacio precisan de ellos.

Para eso son útiles los trasteros y armarios en terrazas y bodegas, pero no todas las casas disponen de ellos. Por eso, hay que buscar otra forma de mantener el orden, porque el orden, aunque no lo parezca, nos ayuda a tener más espacio en casa.

Así que una de las primeras cosas que podemos hacer es establecer qué espacios necesitan un nuevo aire. Una vez encontrados, lo mejor es que pongamos orden y hagamos un poco de limpieza. Así nos aseguraremos de quedarnos con lo que necesitábamos, eliminar lo que no, e incluso podemos llevarnos la sorpresa de hallar cosas que no recordábamos pero que habíamos almacenado.

Limpieza y selección

Con ese proceso de orden y repaso decidiremos qué objetos no necesitamos tener delante en el día a día y cuáles nos gustaría ver. En esto es necesario ser coherente y no dejarse llevar demasiado por la parte emocional, porque si lo hacemos, acabaremos con una estantería visible llena de cosas de escasa utilidad. Por tanto, unos cuantos recuerdos a la vista dotan de calidez a una casa, pero excederse lo único que genera es más espacio para limpiar.

Una vez establecido con qué nos vamos a quedar, es momento de medir y elegir lo que más se adapte a nuestra casa y a nuestras necesidades. Así, si tenemos una casa amplia, salones y pasillos pueden albergar muebles más grandes, que pueden funcionar como estanterías o como lugar para almacenar cosas necesarias. Y, si no queremos que estén visibles siempre podemos guardarlas en cajas estéticas.

Encontrando espacio para todo

Si nuestro problema es el espacio, entonces debemos buscar muebles que nos ayuden aprovecharlo al máximo. Ese es el caso de las estanterías colgables, especialmente las esquineras. De este modo no restaremos espacio de movilidad, pero tendremos un rincón en el que colocar determinados objetos.

Existen muchas soluciones para hacer espacio donde parece que no lo hay. Un buen ejemplo es aprovechar el espacio bajo las escaleras para almacenar. Por ello podemos encontrar estanterías en escalera que nos ayudarán a mantener objetos ahí colocados sin necesidad de recurrir a los armarios.

Por último, el wc también puede ser un lugar conflictivo en cuanto a espacio se refiere, así que ahí es mejor recurrir a armarios y estanterías colgantes, y aprovechar todo el espacio disponible, incluido el que rodea al inodoro, sin generar un ambiente agobiante.