Espejito, espejito, ¿quién tiene la casa mejor decorada del lugar? Ficha estas ideas para que este útil se convierta también en un elemento con el que dotar de personalidad a un espacio.


No todos tenemos a nuestra disposición a un ejército de decoradores como Kim Kardashian.  Pero afortunadamente esto de la decoración se ha democratizado casi tanto como la moda y podemos presumir de hogar bien decorado simplemente utilizando determinados elementos para que jueguen a nuestro favor.

Los espejos son uno de esos elementos. Hasta hace relativamente poco los espejos se colocaban en aquellos lugares en los que resultaban prácticos. En los baños, para vernos mientras nos lavamos los dientes o nos acicalamos, los vestidores, para poder ver el look completo y los recibidores, para echar un último vistazo antes de pisar la calle.

Amplian y decoran

Así se desaprovechaba su potencial. Porque los espejos no solo son elementos útiles para mirarse en ellos, también pueden ser grandes aliados para cambiar una estancia. En primer lugar pueden servir para cambiar la percepción que tenemos de un espacio, porque estratégicamente colocados pueden ampliar ópticamente una habitación gracias a los contrastes de luz. De hecho, en los pasillos pueden generar la ilusión de infinitud.

Pero además de eso, son un poderoso aliado a nivel decorativo. Las casas creadas por decoradores lo demuestran. Los espejos han tomado las paredes de espacios de la casa en los que habitualmente no solían estar demasiado presentes. Así, donde antes había cuadros o fotografías ahora hay composiciones con espejos.

Formas y colores

El lugar en el que vamos a colocar el espejo determinará la forma  de este. Así, los redondos y decorados en el exterior encajan a la perfección en paredes grandes y despejadas. Tanto es así que lo ideal es colocar varios a modo de composición.  En cambio, los rectangulares y alargados son ideales para los pasillos, ya que ayudan a ampliar un espacio que normalmente suele ser estrecho.

Una forma de dar un toque distinto a un mueble es colocar encima un espejo, y ahí el que mejor funciona es normalmente aquel que tiene forma rectangular. De este modo lograremos llamar la atención sobre una pieza del mobiliario que de otra forma quizá pasaría totalmente desapercibida.

Baños y espejos

Si hay un lugar en el que es raro no encontrar un espejo, ese es el baño. Es tan poco habitual que nos resulta hasta chocante cuando damos con alguno. Y lo bueno de esta estancia es que acepta cualquier tipo de espejo, siempre y cuando lo cuadremos con la decoración.

Ahora está en boga alargar el lavabo en los baños en suite, duplicándolo para que, en caso de estar habitada por dos personas, cada una de ellas disponga de su propio espacio. En casos como ese podemos optar por dos espejos individuales, ajustados a cada uno de los lavabos, o bien por un largo espejo que recorra todo el frontal. Esta opción ampliará la estancia y ayudará a que la luz se distribuya mejor.