Si tu madre es de las que tiene un jardín botánico en el salón y tiene mano con las plantas y las flores, quizá puedas sorprenderla con uno de estos detalles.


Dice el refrán que madre no hay más que una, y aunque no es del todo cierto, porque hay quien tiene la suerte de poder considerar madre a más de una persona, lo que podemos constatar es que cada madre es única. Y eso que, en algunas cosas, las hay que se parecen y mucho.

Las hay, por ejemplo, que son grandes amantes de las flores y la horticultura. Y tienen una mano que para sí la quisieran muchos hijos, que no son capaces de hacer que en casa sobreviva ni un cactus. Si es el caso de la tuya, hemos preparado una selección de artículos que pueden ayudarte a hacerle un regalo con el que seguro que aciertas de pleno.

Flores frescas

Son muchas las floristerías que preparan ramos estos días para las madres. Si no puedes acercarte en persona a llevárselas, enviárselas puede ser una muy buena opción. Los expertos tienen ya numerosas combinaciones creadas especialmente para la ocasión con las flores de la temporada, pero si no os convence, las rosas y los tulipanes son una forma de acertar siempre.

Recuerda que para cuidarlas y que permanezcan frescas durante más tiempo ha de colocarlas en un jarrón con agua. Normalmente, los ramos vienen acompañados de las vitaminas que necesitan para mantenerse vivas más tiempo. Si no es el caso, podemos utilizar aspirinas para ello. Basta con diluirlas en agua templada o fría –nunca caliente- y cambiar esa agua cada dos días.

Además, recuérdale que es mejor que las flores no estén expuestas a la luz solar directa ni tampoco en zonas de corrientes en la casa. Así pueden mantener el lustre y el aroma durante mucho más tiempo.

Plantas para decorar y respirar

Si tu madre tiene mano con las plantas y sabe cuánto sol y cuánta agua necesitan siempre, puedes presentarte con una maceta y seguro que lo agradecerá. Hay decenas de plantas que seguro que encajarían en ese vergel que tiene por terraza o por salón, pero a la hora de elegir una planta para ella procura enterarte bien de si es una planta de interior o exterior, de qué tamaño vaya a alcanzar con el tiempo, así como de las temperaturas que necesita.

No obstante, si le encantan las flores y las plantas pero no se le dan del todo bien, siempre te quedará una opción más: las plantas preservadas y las artificiales. Entre las primeras últimamente han aparecido distintas opciones que van desde las rosas liofilizadas protegidas por una campana de cristal hasta las clásicas de tela o plástico de toda la vida que cada vez están más logradas. Y, si lo piensas bien, no es tan mala idea eso de que, cuando se vayan de vacaciones, no tengas que estar yendo a su casa a regarlas.