Si eres de los que cree que los olores nos definen tanto como lo que se ve, ficha estas ideas para que tu casa también diga de ti eso que quieres que transmita.


Hay pocas cosas en esta vida tan personales como los aromas. Tanto el que emana cada persona como los que prefiere. Quizá por eso sea uno de los detalles que más se recuerdan de todos los que conforman esa visión global que damos a los demás. Porque los olores tienen la capacidad de abstraernos y de transportarnos, a veces en el tiempo y en el espacio, hasta momentos que tenemos anclados en la memoria.

Hay quien no le presta atención al olor de una estancia, pero hay quien le confiere una importancia vital. Para esas personas hemos elaborado una lista de aromas, difusores y hasta dispositivos electrónicos que les ayudarán a elegir una fragancia adecuada para su hogar, pero también a mantenerla.

De la tradición a la vanguardia

A la hora de perfumar nuestras casas tenemos muchas opciones. Hay quien prefiere las tradicionales velas, cuyo aroma se extingue al rato de apagarlas, pero confieren una atmósfera  más íntima a los espacios. Para los que quieren olvidarse de estar vigilando el ambientador la opción ideal son los difusores manuales o los de varillas. Unos permiten moverse por toda la casa y expandir el olor rápidamente y los otros,  los mikado permiten ampliar la duración durante semanas sin necesidad de comprobar su estado.

Peor en los últimos tiempos la tecnología también ha entrado en juego. Por eso, para los más tecnológicos existen otras opciones. Por un lado están los clásicos ambientadores de enchufe que tienen una difusión temporizada y por otro, los humidificadores, que permiten no solo mantener un nivel de humedad óptimo en una estancia sino también añadirle aceites esenciales para complementarlo con un aroma delicioso.

Aromaterapia para acompañar

No se ha demostrado científicamente que los aromas tengan algún efecto sobre la salud, pero como oler algo agradable no hace daño a nadie, puedes inspirarte en la aromaterapia a la hora de buscar un perfume para tu hogar. Así, por ejemplo puedes apostar por un aroma a jazmín si lo que quieres es un ambiente fresco y relajado.

A la lavanda  se le atribuyen propiedades para relajar y calmar. Y no sabemos si reducirá el estrés, pero al menos deja un perfume muy agradable en los textiles. Así que un saquito con esta hierba o un poco de aceite esencial harán de un dormitorio o un vestidor un espacio más acogedor.

La canela, la vainilla y las rosas son otros de esos ingredientes que tienen la capacidad de suavizar el ambiente. Pero cuidado con estos tres, hay que dosificarlos y aplicarlos en pequeños toques porque el aroma es tan intenso que no es demasiado apto para las pituitarias más sensibles.

SI no tienes claro por qué olores decantarte, busca siempre aromas frutales, con notas cítricas y sutiles. De esta forma acertarás de cualquier modo y no te cansarás de la elección, además darás sensación de limpieza sin sobrecargar el ambiente y lograrás que el aroma se mantenga fresco.